No sólo las orugas, sino también los camiones reciben bastantes quejas por parte de los usuarios.
Además del mal servicio, la tardanza es otro de los problemas constantes del transporte público.
En Villas de Barceló, por ejemplo, es sólo una ruta que tarda hasta más de media hora en llegar.
Hasta el momento, no ha habido un anuncio de aumento formal del precio del transporte público, pero el tema no deja de sonar entre la sociedad leonesa, aunque no hay nada concreto. La situación afecta a todos los niveles sociales y profesiones.
El Heraldo publicó que un grupo de abogados también se han quejado por un paradero ubicado en Prevención Social y Hermanos Aldama que está en pésimas condiciones.
El problema para los usuarios de Villas de Barceló es cotidiano. La colonia se encuentra ubicada por el Tajo de Santa Ana, zona de León conocida por su inseguridad: Se han encontrado cadáveres abandonados por el crimen organizado, como ocurrió a finales de enero de 2019, y en septiembre de 2017 estalló una toma clandestina a orillas de Tajo de Santa Ana.
La ruta que llega hasta la zona de Villas de Barceló es la A-72 Alimentadora «Ramal Villas de Barceló». El recorrido que hace es rumbo a Estación Delta, pasando por el Outlet bulevar Aeropuerto, la Universidad Tecnológica de León (UTL) y así hasta llegar a la base. Posteriormente, los usuarios deben abordar otra ruta en la estación de transferencia hasta llegar a su destino.
Algunos usuarios tardan más de una hora en llegar a sus respectivos destinos.
Berenice Villa explica que desde que llegó a radicar a Barceló, en 2015, el problema siempre ha sido el mismo. “Esto es un problema en todas las colonias que han construido en los últimos años, no es nada más de aquí. El servicio siempre ha sido así de malo en todo León”.
Uno de los muchos casos de personas que aguardan su ruta es el de Amalia Robledo. Ella es madre de familia y lleva a su hijo a la escuela. Para poder dejarlo en la institución, ubicada en el centro, y regresar a su casa, ha llegado a hacer hasta cuatro horas.
