
Habitantes de las colonias reforma, Guadalupe y Mirito se quejan de los fuertes olores que despide el canal de aguas que pasa por la zona y de la contaminación que generan los ladrilleros con la quema de dicho material.
Mauricio Solís, habitantes de la colonia conocida como “El Mirito” al sur de la ciudad señaló que quienes viven en las colonias que se localizan en el rumbo por años han tenido que soportar los fuertes olores a aguas negras estancadas en el canal de donde extraen el agua los ladrilleros para la elaboración de dicho tipo de material.
Asimismo señaló que el olor es mucho más fuerte durante la temporada de calor sin embargo ninguna autoridad municipal, estatal o federal ha hecho nada para realizar la reubicación de los ladrilleros a un lugar más alejado en donde no dañen las salud de las personas.
Jesica Gutiérrez, vecina de la colonia Guadalupe señaló que la contaminación que generan los ladrilleros cada vez que encienden los hornos en donde queman el material, es fuerte pues el humo de introduce a las casas y provoca lagrimeo y constantes enfermedades en las vías respiratorias de las personas que viven en la zona.

En los últimos meses uno de sus hijos padeció problemas de asma debido a los olores y el humo que respiran de tres a dos veces por semana, que es cuando realizan las quemas de ladrillos.
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