
Personas de la tercera edad se quejan de los altos cobros que están realizando el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Silao (SAPAS) y los tratos déspotas de las empleadas de ese lugar.
Eloísa Murrieta, mujer de edad avanzada señaló que luego que por años ella pagaba la tarifa mínima por el consumo de agua potable del domicilio en donde solamente viven tres personas ahora de dos meses les llegó el recibo de mil 300 pesos lo cual es un costo muy alto por el consumo de agua que es mínimo en la vivienda.
Dijo que en virtud del alto costo se presentó en las oficinas del Sapas en el área de aclaraciones a fin exponer la situación en donde una de las empleadas de forma tajante y de muy mala gana le dijo que no había nada que aclarar que si el recibo le llegó por dicha cantidad es porque fue lo que consumieron de agua.
Hizo saber que a pesar que le pidió que revisara en el sistema el expediente para que corroborara cuando estaba pagando cada mes por el concepto del servicio de agua la empleada le dijo que era lo que tenía que pagar por dos meses y no había nada que hacer.
Asimismo indicó que le señaló que el mes pasado ella no pagó el recibo del agua porque no les llegó a lo que la empleada le dijo que si no lo recibió fue porque no los mandaron para evitar el tumulto de personas en un sólo lugar y que era lo que tenía que pagar o le cortaban el servicio.
Explicó que también trató de explicar a la trabajadora del Sapas que durante la contingencia el alcalde José Antonio Trejo Valdepeña informó de manera pública que no se iban a cobrar dos meses de servicio de agua y que el mismo sistema operador público en los medios de comunicación sobre dicha terminación a lo cual la mujer le dijo que eso pasa en otros municipios no en esta ciudad por lo cual las personas tienen que pagar lo que les llegue en el recibo.



