
Alumnos de la Facultad de Medicina de la universidad de Guanajuato del campus León –en San Carlos la Roncha-, se manifestaron en contra del presunto acoso y violencia que sufren dentro y fuera del aula.
Además también denunciaron un supuesto abuso de poder de las autoridades educativas y de salud de donde estudian y realizan sus prácticas o servicio profesional.
La manifestación comenzó a las 9 de la mañana y terminó poco después del mediodía en donde alrededor de 300 estudiantes participaron y mostraron diversos carteles y pintas en el suelo.
“Ni una bata menos” fue su gritó más representativo.
Con la manifestación los alumnos lo que buscan es que se haga más fácil el sistema de denuncia de todos estos casos de abuso o violencia de género y que de verdad exista una garantía confiable de su seguridad dentro de las instituciones donde estudian y donde hacen prácticas, por ejemplo en la secretaría de Salud, en el IMSS o en el ISSSTE.
Además también exhortaron a que se dé una reducción de plazas en comunidades alejadas sin señal y de muy difícil acceso.
“Me preocupa el papel que tiene la Universidad de Guanajuato y las instancias gubernamentales correspondientes en la garantía de nuestra seguridad durante la práctica en campos clínicos…
“Nos mandan a comunidades lejanas, en ocasiones sin agua, electricidad, sin manera de comunicarse, sin señal de teléfono, ¿Ahí quién nos protege?”, señaló un estudiante de manera anónima.
Los manifestantes mencionaron que ya hubo una reunión con las autoridades en donde se les expuso esta situación y su respuesta fue muy positiva en apoyo a su libertad de expresión en donde garantizaron que no habrá represalias contra los que participaron en esta manifestación.
Este movimiento se dio luego de que una compañera suya tuviera un siniestro mientras realizaba su servicio en una comunidad muy alejada de la civilización, ya que hubo una supuesta falla en los protocolos y formas de su protección.
Los alumnos denunciaron que viven violencia, acoso e incluso abuso sexual en el cumplimiento de sus servicios y hasta en las mismas instalaciones a manos del personal de salud.
Por ello también lo que solicitaron es una especie de apoyo económico o social para el traslado a sus viviendas o comunidades de origen, no tienen miedo y la van a exigir
Lo que más les preocupa es que desde el primer semestre se vive en esta situación, pues explican que al final tendrán que dar servicio profesional en una de los lugares más recónditos del estado.
“El primer semestre te da ese miedo de saber en dónde vas a terminar”, señalan.
La manifestación se dio también porque el proceso de denuncia es lo que está fallando a su percepción, ya que muchos alumnos y más las alumnas que intentan alzar la voz, les desechan su testimonio, les dicen que eso no va a proceder, que eso no lo necesitan y entonces lo que piden es que se haga más fácil el sistema de denuncia. Que se descentralice, porque muchas veces una persona es la que decide si procede o no este testimonio.
Señaló que en dos días convocaron a casi 300 personas, es decir, que los casos son incontables y son situaciones que se consideran desde leves hasta realmente muy muy serias.
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