Leoneses y leonesas se reunieron a las 12:00 del día a la sombra del Arco de la Calzada, para manifestarse en contra de los feminicidios que ocurren en México, y sobre todo, por el asesinato de Mara Fernanda Castilla, quien fue agredida sexualmente y perdió la vida a manos de un chofer de Cabify.
Mujeres, y también hombres, se reunieron cerca del Parques Niños Héroes, sosteniendo pancartas con leyendas como “¡Ni una menos!” mientras contaban sus experiencias de cómo viven día con día en una sociedad misógina, y recordaban otros casos de feminicidios en León, en el país, en el mundo.
Luz Carrillo, participante de “La colectiva de mujeres contra la violencia machista” fue una de las organizadoras de la marcha.
“En el caso de Mara hay muchos cuestionamientos como por qué no se actuó de inmediato. La movilización de hoy es para sumarnos a la convocatoria nacional. En la ciudad, el Instituto de las Mujeres se documentan 11 feminicidios, pero a nivel nacional el año pasado llegamos a 2 mil feminicidios”.
Aclaró Luz que el tipo penal feminicidio es necesario, pues implica saña, violencia sexual, connotación sexual y un trasfondo machista.
“Un hombre se cree con el derecho de decidir por una mujer, de violentarla sexualmente y asesinarla. Por eso el tipo penal sirve para saber cuando se asesina a una mujer por esos motivos, además que se sigue creyendo que el cuerpo de las mujeres no nos pertenece a nosotras”.
“El caso de Mara detonó la movilización nacional. Sin embargo, en el Estado no estamos exentos de la violencia feminicida, que es las máxima expresión de la violencia machista, pero que vivimos a diario en la casa, cuando salimos a la calle, etcétera”, protestó Luz.
“Hemos crecido en ambientes lesbofóbicos, machistas, homofóbicos. Las mujeres sólo salimos a divertirnos, queremos vivir nuestra vidas. Esto es un llamado a la reflexión”, advirtió Luz.
Durante la marcha, se recordaron caso de feminicidios sonados en Guanajuato, como el de Francia Ruth. También guardaron un minuto de silencio por las mujeres asesinadas, y caminaron rumbo al Palacio de Presidencia gritando consignas como “No son números, son vidas”, “No es crimen pasional, es feminicidio intencional” y “No me da la gana ser asesinada porque dicen que me aman”.
