En una tarde llena de arte y entrega, el consentido de la afición leonesa Diego Silveti, volvió a salir en hombros de la Luz al cortar un rabo en el cierre del Seria Taurino de la feria de León.
En su despedida, Ignacio Garibay corto dos orejas, levantando al público de sus asientos y cantando con mariachis los “Caminos de Guanajuato”. El rejoneador español Pablo Hermoso de Mendoza estuvo magistral en sus dos faenas pero erró con la espada ante los astados de Bernaldo de Quiros.
La quinta y última función en la plaza La Luz inició con grandes faenas de Pablo Hermoso de Mendoza (a Contador y Rastrojero), dejando escapar un par de apéndices al fallar con el hierro.
Ignacio Garibay pinchó a Leonés (su primer toro), sin embargo con el cuarto de la tarde (Serrano), logró realizarle una gran faena de principio a fin, toreando de rodillas y levantando al público de sus asientos en varias ocasiones, mostrándose templado y toreando en redondo.
Garibay de 43 años, demostró que se retira en un buen momento de su carrera y se fue agradecido de la afición leonesa que siempre lo adoptó como uno de sus matadores favoritos.
EL salmantino Diego Silveti tampoco tuvo suerte al momento de matar a Curioso (tercero de la tarde) y cuando todo parecía que el serial cerraría con la despedida con mariachis de Garibay, saltó al ruedo el consentido de León para llevarse la tarde como máximo triunfador.
“Guantero” ofreció a Silveti la oportunidad de lucirse y mostrar la madurez que desde hace tres años viene en crecimiento a favor de la afición mexicana.
A sus 33 años, llegó a León convaleciente de la cornada que recibió hace una semana en la México, pero eso no fue limitante para que el matador de dinastía volviera a demostrar el temple con ambas manos.
Desde que lo recibió con el capote, Silveti se hizo de los reflectores en la Luz y la afición rápidamente leyó que la faena podría cortar por lo menos una oreja.
Fiel a su estilo pero con una madurez que resaltó desde el primer toro, Silveti sometió al astado por ambos lados, toreándolo en redondo y profundo, aplicándole varias tandas de pases y desplantes que emocionaron a toda la Luz que coreó en varias ocasiones “Torero, torero”.
Silveti aseguró el rabo al conectar una estocada completa y fulminante, que levantó al público de sus asientos exigiendo el rabo para su consentido.
Cabe recordar que hace un año Diego indultó a Mezquite de la ganadería Bernaldo de Quiros en el homenaje a Juan Silveti en la Luz. Aquel 3 de febrero Diego también actuó a lado de Pablo Hermoso de Mendoza.
Silveti también cortó dos orejas en la tradicional corrida del 12 de diciembre a “Bien Coronado” de San Miguel de Mimiahuapan.
