En el marco de una noche esplendorosa que se iluminó a la luz de las velas, anoche domingo se celebró el tradicional Rosario Viviente, en donde miles de leoneses, familias enteras, jóvenes y niños, mujeres y ancianos, colmaron el estadio León para elevar su voz en plegaria ante el Dios Altísimo y pedir por la paz, ofreciendo rezar diariamente el santo rosario y comprometiéndose a vivir en la fe el verdadero significado de ser pueblo santo, para vencer así los embates del mal que tanto queja a la sociedad mexicana en su conjunto.
Desde las cinco de la tarde, familias completas llegaban al coso leonés ávidos de participar en esta fiesta del espíritu que ya cumple su 64 edición y que es toda una tradición 100% leonesa, el Santo Rosario Viviente, que en esta vez y año llevó como lema: «Felices los que escuchan la palabra de Dios y la practican”.
LAMENTA EL ARZOBISPO EL ATENTADO CONTRA EL CARDENAL
En este mismo marco de referencia, anoche el Arzobispo de León, monseñor Alfonso Cortés Contreras, lamentó el atentado que sufrió el Arzobispo, Cardenal Emérito de México, Norberto Rivera Carrera en su casa en la ciudad de México y advirtió que como sociedad estamos perdiendo el respeto a lo más sagrado que es la vida y a los demás.
En breves líneas, aprovechó el mensaje y bendición que dispensó a los miles de fervientes leoneses participantes del Rosario Viviente, para lamentar lo sucedido al Cardenal Emérito.
«Acabamos de escuchar una triste noticia, de ese atentado al Cardenal Norberto, el Cardenal Norberto un ser humano como todos, pero es sucesor de los apóstoles», advirtió.
«…Y cuando se llega ya a esos hechos quiere decir que estamos perdiendo la conciencia de la dignidad, de la vida, del respeto a lo ms sagrado, a los demás», agregó.
El comentario lo dijo, cuando momentos antes hizo un llamado a la justicia y la santidad como requisitos para rehacer una sociedad rota.
«Queridos hermanos, esta sociedad necesita de cristianos santos, esta sociedad para rehacerla, esta sociedad rota en sus tejidos sociales´, necesita de la justicia y de la santidad, es decir, de cristianos santos, de cristianos justos, de cristianos que expresemos el amor de Dios nuestro Señor con nuestra vida.
«La santidad es tener una vida digna, sublime, equilibrada, llena de armonía ¿Saben qué es lo contrario? el pecado, lo que no es santo, lo que no es de Dios nuestro Señor, lo que destruye al ser humano.
«¿Qué está destruyendo a esta sociedad? el pecado,… acabamos de escuchar una triste noticia de ese atentado al Cardenal Norberto… un ser humano como todos, pero es sucesor de los apóstoles, y cuando se llega ya a esos hechos quiere decir que estamos perdiendo la conciencia de la dignidad de la vida, del respeto a lo más sagrado, a los demas», enfatizó.
Finalmente envió su bendición y pidió porque María Santísima bendiga a toda su Iglesia diocesana, a los presbiteros, a los consagrados y consagradas, y bendiga a todas las familias, particularmente a aquellas que sufren, a aquellas que necesitan la fortaleza y la esperanza en Dios.
