Con el drenaje colapsado, hundimientos en el piso, filtraciones de agua e inseguridad, locatarios del mercado San Agustín, en León, trabajan diariamente y exigen al Municipio la rehabilitación del mercado, construido desde 1962.
Federico Martínez Chávez, presidente del mercado, señaló que actualmente enfrentan tres principales problemáticas: la inseguridad, el deterioro del drenaje y las pésimas condiciones físicas.
Explicó que el drenaje se encuentra en malas condiciones y durante la temporada de lluvias el problema se intensifica, debido a que el agua se acumula y llega a desbordarse por las alcantarillas.
“Ese es uno de los problemas. La otra es que como ya se hizo un socavón, los locales están presentando problemas en el piso, hundimiento”, explicó.
A esto se suma el deterioro del techo. Debido a la falta de mantenimiento, algunas tejas se desprenden con el viento y permiten que el agua se filtre, por lo que los comerciantes aseguran que en temporada de lluvias prácticamente tienen agua dentro de sus locales.
Martínez Chávez señaló que estas condiciones ya fueron planteadas a Carlos Alberto Anaya, director de Comercio, Consumo y Abasto, pero aseguró que desde hace aproximadamente dos años están sin una respuesta concreta.
“Saco una cita, me la posponen o no la encuentro. Y pues queremos mejorar esto”, señaló.
Los comerciantes buscan que el mercado sea rehabilitado.
Martínez Chávez explicó que actualmente no todos cuentan con permiso o cédula que los reconozca formalmente como locatarios, por lo que tampoco pueden acceder a determinados apoyos.
“Nosotros no lo tenemos, pero estamos buscando llegar a esa regularidad, que nos reconozcan como locatarios, porque ya tenemos 10 años, 15 años trabajando allí”, señaló.
El mercado cuenta con 60 locales, pero actualmente solo alrededor de 15 se encuentran activos, mientras que el resto están cancelados o en proceso de revisión.
Esta situación también ha provocado que el inmueble luzca prácticamente vacío y tenga una menor variedad de productos y servicios.
Martínez Chávez señaló que, pese a ello, los comerciantes que permanecen activos conservan a sus clientes frecuentes.
La inseguridad es otra de las principales preocupaciones de los comerciantes, quienes aseguran que esta situación también ha afectado la llegada de clientes al mercado. Antes, incluso, ingresaban al inmueble para vandalizarlo o consumir drogas.
Se les hunde el mercado
ViaAIDÉ SÁNCHEZ




