Alfonso Quezada de 38 años oriundo de San Francisco del Rincón y que desde hace varios años realiza instalaciones eléctricas, nunca se imaginó que salvaría la vida a dos de los 7 niños que se quemaron en Purísima y se convertiría en héroe.
La mañana para el exBombero de San Pancho comenzó como un día normal, donde tenía que hacer distintas conexiones dentro de una casa localizada sobre la calle Cuerno de Oro.
Algo llamó la atención de su compañero y el “Vimos humo pero pensamos que estaban usando leña para cocinar, eso es común en varias casas” dijo el francorrinconense.
Acto seguido volvieron a suspender sus labores, ya que una mujer que estaba en la azotea de la casa que se incendiaba, pedía ayuda “Ayúdenos nos quemamos”.
“SE ESTÁN QUEMANDO”
El electricista y su compañero llegaron al lugar, ambos estaban bajando a los dos niños y la mujer de la azotea, pero en ese momento les dijo “No, no hay más allá abajo, sáquenlos a todos se están quemando, Dios mío”.
En ese momento Alfonso se enfocó en abrir el portón negro de la casa localizada sobre la Colonia los Manantiales, pero al no poderla abrir recibió ayuda de un elemento de Protección Civil.
“Pateaba la puerta y no se abría, llego el chavo de Protección Civil y le metió algo por abajo y la abrió” comentó el francorrinconense.
Acto seguido sin ninguna protección en su cuerpo se metió al incendio y logro sacar al primer niño, el cual estaba colgado de la cama, luego de dejarlo sobre la banqueta personal de Protección Civil se lo llevo a la ambulancia para que fuera trasladado de urgencia al hospital.
SEGUNDO INGRESO
Con la adrenalina a mil por hora Alfonso volvió a ingresar a la casa en llamas, pero el calor ardiente y el humo sofocante se lo impidieron, para volver a entrar consiguieron una cobija que fue mojada con agua por un muchacho que trabaja de repartidor de garrafones.
Debido a que el humo no dejaba ver nada, Alfonso para sacarlos se guio con los gritos de los niños.
“Nunca lo vi solamente lo encontré por los gritos, cuando llegue la cama pensé que estaba muerto porque estaba bien caliente y no se movía”, comentó el hombre.
Alfonso por un momento dudo si dejarlo ahí y buscar a los otros niños, pero en ese momento me dijo “Estoy bien”, fue entonces cuando el electricista saco al segundo niño.
OPORTUNA INTERVENCIÓN
Al intentarlo poner sobre la banqueta un elemento de Protección Civil se lo pidió para llevarlo al hospital, en ese momento la piel del pequeño se quedó adherida a la mano del electricista.
“Se le venía la piel de sus manos en ese momento pensé muchas cosas, pero me volvía a regresar porque los gritos se escuchaban adentro”, detalló.
Al intentar entrar por tercera ocasión sentía que había entrado a sus pulmones demasiado humo, aun así ingreso pero debido a la poca visibilidad le fue imposible sacar al resto de los niños.
En ese momento el elemento de Protección Civil junto a otro joven que se propuso ayudar ingresaron con un celular en mano y lograron sacar a todos los pequeños, los cuales recibieron quemaduras de primero, segundo y tercer grado en gran parte de su cuerpo.
VECINOS ACTIVOS
Durante varios años Alfonso sofoco incendios de fábricas, pastizales o casas, pero jamás le toco rescatar a personas que estuvieran en peligro y menos a varios niños, la hazaña lo hace sentirse orgulloso y ver que cuando se trata de ayudar para salvar una vida muchas personas se suman.
Por último mientras él y personal de Protección Civil sacaban a los niños, los vecinos apagaban con agua las llamas, incluso no fue necesaria la intervención de bomberos.

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