La fila para adultos de la tercera edad que cuentan con el Fierabono comenzó ayer miércoles a las 5 de la mañana.
La hilera se extendía hasta la estatua que rinde homenaje a los aficionados y los jugadores representativos del club.
Para la compra de boletos, los adultos mayores tuvieron que llevar el fierabono a su nombre y la credencial del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM), sin embargo, aunque el comprador fuese el titular de los bonos familiares, no podía comprar los boletos correspondientes a éstos.
A pesar de que la venta era exclusiva para los mayores de 60 años y la fila avanzaba de prisa, ésta no disminuía, porque así como iban saliendo unos con boletos en la mano, así iban llegando otros a formarse.
Las personas no podían estar acompañadas de ningún familiar. Los acompañantes de los adultos mayores tenían que esperar apartados debido a la exclusividad de la fila.
El primero en pasar a taquillas comentó que estaba muy alegre por su adquisición de tres boletos. Él asegura que llevará a su esposa y a un hijo.



