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Se fueron en blanco

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Ante unos 6 mil espectadores que se dieron cita al coso La Luz, Sebastián Castella, Arturo Gilio y Héctor Gutiérrez, se fueron en blanco en la segunda corrida del Serial Feria León 2023, pues lidiaron toros de Villa Carmela que no caminaron.

Castella recibió a su primer astado con una verónica y rematando con una media. En su labor de muleta no hubo mucha conexión con el tendido ante la debilidad y embestida tardía del burel al que mató de una estocada un tanto caída, se retiró entre leves aplausos.

Al cuarto de la tarde, de nombre Ole, lo recibió de rodilla con pases a la verónica rematados con una media, pero el toro salía rondando cada que el galo le pegaba un pase; se tiró a matar y tras dos pinchazos, en el tercero la estocada fue entera. Se retiró en silencio.

Gutiérrez lidió un toro de 466 Kgs., se dio a torear con derechazos y terminó con dosantinas, terminando rodilla en tierra con manoletinas; pero al matar, señaló un pinchazo y rodó sin puntilla tras el segundo espadazo. Se retiró entre aplausos y vuelta al ruedo.

Luego, lidió uno de 488 kilos, pero ante las débiles y cortas embestidas, Héctor se limitó a cumplir con su faena que no le fue agradecida, se tiró a matar con un pinchazo hondo y luego, usó el descabello para acabar con la vida del cornúpeta.

Gilio toreó con caleserinas a su primero, brindó su labor de muleta a los ganaderos, toreó con derechazo de rodillas y un cambiado por la espalda, rematándolo en el forzado. Tras manoletinas y un forzado de pecho, se tiró a matar, salió con saludo en el tercio.

Y en su segundo, sexto del encierro, lidió un burel de mayor romana, pero ‘corniausente’, tuvo una labor discreta, se tiró a matar con pinchazo, de nuevo se tiró a matar con una estocada muy desprendida.

Hubo dos de regalo: Castella despachó uno de 460 Kgs. de Julio Delgado, pero de características similares a los de Villa Carmela: descastados y agarrados al piso; rápido, cambió el ayudado y muleta por la espada y con un pinchazo metió la espada bajísima y desprendida.

Y, Gutiérrez lidió otro de Villa Carmela, se dio a torear con la mano derecha y molinetes de rodilla, pero el gozo se fue al pozo al señalar pinchazo y un segundo pinchazo, al tercer viaje colocó un espadazo desprendido para retirarse entre gritos de ¡torero, torero!

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