
Otro problema que enfrentan es la falta de recolección de basura.
Lodo, basura, y cortes de electricidad son solo algunas de las peripecias que tienen que sobrellevar en la época de lluvias los habitantes de San Juan de Abajo, colonia ubicada al surponiente de la ciudad.
SE ADAPTAN
En bicicleta y con botas especiales para lluvia, Catalina Mora Díaz realiza todos sus mandados, ni el agua, ni el lodo la asustan, pues ya lleva más de 20 años habitando ahí, conoce la zona a la perfección de día y de noche.
“Las lluvias no nos afectan, al contrario son de mucha ayuda, aparte ya nos hacían falta, para mí el agua no es problema como quiera, nos adaptamos”.
RÍOS DE BASURA
Para Catalina el verdadero problema es la suspensión del servicio de recolección de basura, pues en algunas partes tardan días en pasar.
En el caso específico de su calle, que lleva por nombre San Pedro, el servicio de basura simplemente no quiere pasar, recibieron la indicación de ir a depositar su basura una calle atrás, situación que ella cree es contraproducente.
“Nos dicen que la llevemos a un domicilio, pero es una casa particular en donde vive una familia, la dejamos pero el problema es cuando no pasa el camión recolector se hace un muladar, como ya hay muchos en toda la colonia y no se me hace justo”.
Para solucionar este problema se han acercado con la presidenta de colonos, la que les informó que ya está el reporte con las autoridades correspondientes, pues esta situación es recurrente en varias calles, sobre todo las que se ubican a la orilla de la comunidad.
Las inundaciones son comunes, a decir de los vecinos, quienes dicen que el problema se intensificó a partir de la ampliación del río.
EN LA OSCURIDAD
El pasado 2 de julio un joven murió electrocutado, hecho que hizo que los habitantes se manifestaran a las afueras de Presidencia Municipal, pues los cortes de luz son cada vez más continuos.
Habitantes comentan que los problemas en San Juan siempre han existido, por la falta de regularización desde que llegaron los primeros pobladores la falta de agua y luz, es algo con lo que luchan a diario.
Pero esta vez se quejan de que tienen aproximadamente un mes y medio que los cortes de luz son seguidos y prolongados, durando más de 10 horas sin energía eléctrica, por lo que se manifestaron y esperan tener una respuesta por parte de las autoridades.
BAJAN LAS VENTAS
Otro inconveniente que trae consigo la temporada de lluvias es la afectación a los comercios de la zona.
Para ejemplo, María Carolina Ríos atiende una tortillería ubicada en San Serafín, en un horario de 7 de la mañana a 7 de la noche, es uno de los más afectados, pues su calle no se encuentra pavimentada.
“La verdad me han bajado mucho las ventas, esta calle es uno de los lugares donde más feo se pone, muy lodoso. La gente casi no quiere salir, se asustan y es comprensible”.
La mayoría de sus clientes llega caminando, por lo que se les complica salir y no tiene servicio a domicilio.