La inseguridad en la frontera de Tamaulipas ha ocasionado que Piedras Negras reciba un flujo inusual de migrantes centroamericanos y africanos, dijo la Alcaldesa.
Sonia Villarreal señaló que en mes y medio han atendido a 278 migrantes, quienes han saturado albergues y viven en la vía pública o bajo el Puente Internacional, en espera de asilo político de Estados Unidos.
«En los últimos meses, la migración se convirtió en uno de nuestros retos principales, nunca habíamos tenido un flujo tan importante», dijo.
«De la noche a la mañana, familias y grupos completos vivían bajo el puente. Migrantes de El Salvador, Nicaragua y Honduras, pero también de Nigeria, Camerún, Congo y Angola».
Villarreal dijo que los albergues establecidos están llenos, y aunque agrupaciones católicas y cristianas han habilitado albergues de emergencia, aún hay grupos e incluso familias enteras en las calles.
En su búsqueda de asilo político, los migrantes tienen la meta de llegar al la guardarraya con Estados Unidos, donde el Departamento de Protección Fronteriza los atiende y los entrevista para saber si son candidatos a asilo.
INSEGURIDAD
Ante la inseguridad de otras fronteras, en Coahuila se han agrupado cientos de migrantes.
«El tema es la seguridad de Piedras Negras, ellos van a Nuevo Laredo y se topan con la delincuencia organizada que les exige una cuota, de 500 o mil dólares por dejarlos llegar a la guardarraya, ellos no traen liquidez, buscan por dónde para no enfrentarse a la trata de personas. Entre ellos se comunican, se van diciendo, pero no tenemos la infraestructura».
«Tenemos cierto control de los que llegan a la Casa del Migrante en Piedras Negras, pero hay otros lugares como hoteles, la plaza, abajo del puente, que no sabemos cuántos son».
Villarreal dijo que, al vivir bajo el Puente Internacional, han tenido casos de migrantes que se aventuran a nadar en el Río Bravo y se ahogan.
