De entre los cuatro principales barrios con los que surgió León, es San Juan de Dios, uno de los favoritos de leoneses y extranjeros, y de los que se ha gentrificado de manera constante, albergando no solo puntos de interés religiosos, sino todo tipo de negocios.
Hoy en día, el lugar es famoso en todo el estado de Guanajuato por ser el hogar de las populares nieves de sabores, quizá lo que le da ese toque particular. Los diferentes locales de comida lo mantienen en pie, a diferencia de barrios como El Barrio Arriba que poco a poco se va abandonando.
La historia de San Juan de Dios es intrínseca, tal como lo escribió, en su momento, el entonces cronista de la ciudad, Carlos Arturo Navarro: “el primer barrio leonés es el Barrio conocido hasta la fecha como “de Arriba”, para diferenciarlo de San Juan de Dios, el Barrio de Abajo”.
Además, guarda particular importancia con el barrio Arriba: “El Barrio, hasta la fecha, sigue llamándose simplemente así, porque el apellido de Arriba para diferenciarlo del de Abajo -San Juan de Dios-, tuvo muy poca aceptación popular”.
Actualmente, hay venta de churros, tacos de carne asada, puestos de periódicos y diferentes negocios. Incluso, durante el 2020 en mayo, cuando fue la época de mayor intensidad de la pandemia, San Juan de Dios continuaba activo.
En el libro “Llegar a ser: monografía del municipio de León” de Carlos Arturo Navarro Valtierra, texto fundamental para comprender a fondo la Historia y tradiciones leonesas, se habla sobre el barrio en cuestión:
“Los orígenes de San Juan de Dios se remontan a las primeras décadas del siglo XVII y tuvo como antecedente el traslado del antiguo hospital de la Villa ubicado cerca de la Plaza de Armas a unos solares situados fuera de la traza original, hacia el oriente y sur de la población”.



