De aumentar el precio del transporte público, aunque sea un peso, significará un grave golpe a la ciudadanía que percibe el salario mínimo. Es decir: de acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, el promedio es de 102.68 pesos diarios. Cuando inició el proyecto del SIT, en 2003, el precio de acceso era de 5 pesos.
En la página de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, se detallan algunos salarios mínimos de acuerdo con los oficios. Por ejemplo: un oficial de albañilería gana 120 pesos; un electricista, 118 pesos; un hojalatero, 118 pesos; un velador, 106 pesos. Todos los datos pueden confirmarse en la página web de la CONASAMI.
La situación no es fácil para nadie que use el transporte público de León, de acuerdo al poco poder adquisitivo. En los comunicados de prensa de la antes citada comisión, se explica que “Los salarios mínimos profesionales tuvieron una caída en el poder adquisitivo de -0.35% entre 2013-2018, mientras que el salario mínimo general aumentó en 11.7%. Durante el sexenio pasado, la brecha entre los salarios mínimos profesionales y el general se redujo en 63%, en promedio”.
LOS CASOS SOBRAN
La situación para los leoneses no es diferente. Uno de los muchos casos es el de Marisol Barrera, madre de familia de dos hijos, esposa y empleada doméstica. Gana, en promedio, 250 pesos por cada casa que se dedica a limpiar. Acude una vez a la semana, así es la forma como ayuda a su esposo, quien también trabaja como obrero en una fábrica de calzado.
Se levanta desde las 7:00 de la mañana y sube al camión en la colonia San Francisco. Después, se traslada hasta la estación Delta, para posteriormente encaminarse, en la ruta 1, hasta la colonia Panorama.
“Lo que gano es demasiado poco para mantener a la familia, por eso mi esposo también tiene que chambear. Si se eleva el transporte, así sea 50 centavos, nos va a dar en la torre a todos los que tenemos trabajos en los que ganamos poco. Lo peor es que vamos a trabajar para medio vivir, sin poder gastar para divertirnos”.
Marisol se dirige a su trabajo. Ella es una de tantas personas que teme al aumento del transporte.
