
Hombres armados que viajaban en una camioneta blanca se trasladaron hasta aquella localidad, ubicada al sur de la mancha urbana salmantina ya escaso 1 kilómetro del río Laja, e ingresando por la calle Sóstenes Rocha, se dirigieron hasta el domicilio donde estaban los hombres, de entre 25 a 30 años de edad, cuyas identidades no fueron dadas a conocer.
Tras hacer alto a las afueras de la vivienda, dos pistoleros descendieron del vehículo y abrieron fuego contra sus víctimas, más de una veintena de veces, con armas de grueso calibre.
Los jóvenes, que al momento se encontraban platicando a las puertas del domicilio delimitado por una cerca de alambre de púas de la vía pública, ni siquiera tuvieron tiempo de reaccionar para tratar de ponerse a salvo.
Tras cometer el crimen los pistoleros huyeron a toda prisa, en dirección a la carretera. Vecinos y familiares de los heridos llamaron a las asistencias médicas al igual que a la Policía, acudiendo tanto socorristas como personal de la Guardia Nacional.
Uno de los heridos murió en el mismo lugar de los hechos, mientras que el segundo alcanzó a llegar hasta una sala de urgencias médicas, donde murió minutos más tarde.