
En un partido con final emocionante, Pumas avanzó a la Liguilla con triunfo 5-3 en tandas de penaltis sobre Pachuca y enfrentará al Cruz Azul.
En tanto que Tuzos tendrá que buscar el último boleto frente al Necaxa que anoche ganó también en penales al Querétaro.
Pachuca mandó de inicio a varios de sus juveniles, y pocas llegadas se generaron al comienzo del partido.
Por el contrario las faltas tácticas abundaron en la zona del medio campo y el partido resultó aburrido y pesado antes de la primera media hora.
Hasta que Nathan Silva se hizo expulsar de manera tonta al minuto 28 tras propinarle un codazo a Sergio Aguayo y dejó a los Pumas en una situación crítica.
Entonces Pachuca intentó acelerar un poco pero Pumas contuvo los embates, el marcador no se movió y así se fueron al descanso.
Al volver, los Tuzos insistieron al frente y metieron a los Pumas en su mitad del campo que sólo buscaban que se acabaran los segundos 45 minutos para llegar a los penales.
Las pocas veces que Pumas se acercó fue por errores cometidos en el control del balón o en los pases cortos del rival, pero sin generar peligro real.
En una de esas en tiro libre al 72 se armó el ‘traca traca’ en el área chica y Pachuca se salvó de milagro.
Hasta el 86 cuando Salomón Rondón, en un rebote del arquero, se adelantó a la defensa para buscar el remate y mandar la pelota al fondo de las redes a favor del Pachuca.
Sin embargo la posición desde la que arrancó obligó al VAR a recurrir a los vectores, que determinaron que el tanto fue conseguido en fuera de lugar, por lo que el juego se mantuvo 0-0.
Se agregaron 7 minutos al tiempo de compensación que sólo sirvieron para poner el alarido en el cielo con un gol más de Rondón conseguido en los últimos segundos que volvieron a obligar al VAR y a los vectores para determinar otro fuera de lugar.
Ya en los penales, el tuzo Jesús Hernández falló y Pumas se coló a la Liguilla y mandó a Pachuca a jugar el domingo.