
Después de posar para la foto, los pilotos tomaron sus unidades para dar una demostración de pericia y control de sus autos, y en especial, hicieron rugir los motores, que fue lo más esperado y que disfrutaron las familias que se dieron cita en este evento.
Fue en un tramo callejero, no cronometrado y que se asemejó a lo que hace un par de años se vivió en la fecha mundialista.
El público que se dio cita no solo tuvo la oportunidad de ver este espectáculo automovilístico, sino también de subir a los autos, siendo solo algunos los afortunados copilotos, por unos minutos, de los pilotos profesionales y vivir esta experiencia única.
Durante este show popular, se realizaron diferentes dinámicas artísticas, en las que se suscitaron momentos divertidos y que fueron los ingredientes primordiales para convertirlo en una gran fiesta, intención primordial de los organizadores de esta competencia.
Es importante señalar que este acontecimiento se realizó para las personas que no podrán asistir a la competencia en los tramos de terracería o a la etapa que se realizará en el autódromo de León, y fue sin duda, una manera de acercarlos y hacerlos partícipes de este rally.