Hay días en los que el resultado no lo es todo, porque las formas importan. Se puede ganar mucho, aún en la derrota. Ese es el caso de los Rayados.
El Monterrey supo cómo jugarle al Liverpool, lo metió en aprietos y tras una derrota de último minuto ante el monarca de Europa dejó una buena imagen ante el mundo.
El equipo dirigido por Antonio Mohamed no pasó a la Final del Mundial de Clubes Qatar 2019, aunque llevó al límite a los Reds que ganaron por un dramático 2-1.
La sensación de sorpresa rondó vestida de azul y blanco con unos Rayados que se mantuvieron firmes pese al gol de Naby Keita a los 12 minutos a pase de Mohamed Salah.
El gol 100 de Rogelio Funes Mori con los Rayados empató el juego 1-1 solo dos minutos después y fue como si empezara un nuevo partido después de soltar los nervios.
Si el Liverpool controló el balón, las ocasiones de gol las generó el cuadro regio. El portero Allisson terminó siendo la figura de los ingleses.
El brasileño fue más exigido que Marcelo Barovero. La ofensiva albiazul superó a los rojos con 16 disparos a gol, ocho de ellos a portería.
Carlos Rodríguez y Dorlan Pabon guiaron a un equipo, al que solo le faltó contundencia.
Monterrey también se defendió con propiedad, con orden, pero sin recurrir demasiado a las faltas. Si de eso se trata, el Liverpool cometió 13, contra 8 de los Rayados.
Fue un partido de alto nivel el que jugaron Celso Ortiz, Stefan Medina y César Montes.
Para el segundo tiempo, el director técnico de los ingleses, Jürgen Klopp, recurrió al Plan «B». El alemán intentó resolverlo sin utilizar a varios titulares habituales, pero no le quedó más remedio que echar mano de sus figuras.
Ingresaron Sadio Mané y Roberto Firmino. Además de Trent Alexander-Arnold. Para desgracia del Monterrey, eso fue suficiente.
Entre Leonel Vangioni y Jesús Gallardo no pudieron ante Mohamed Salah al filo del área. El egipcio retrasó para Alexander Arnold, que en lugar de elevar el balón al área metió un pase quirúrgico hacia Firmino, que puso el 2-1.
Aún así quedará en la memoria el partido que dieron ante el mejor equipo del mundo.
Aunque todavía aspiran al podio en el Mundial de Clubes, el Monterrey pondrá su mente en su siguiente objetivo: el título de la Liga MX.
