
Explicó que la nueva ley en la materia destruye al sector privado y su participación en la ciencia y tecnología, programas de becas, proyectos de investigación y el Sistema Nacional de Investigadores (SNI).
“Hay un intento centralista, no federalista, de controlar la ciencia desde el Gobierno nacional”, dijo.
Romero Hicks aseguró que además afecta Derechos Humanos y académicos, así como la autonomía e independencia de diversos organismos dedicados a la ciencia y la tecnología por lo que se espera una lluvia de amparos y demandas.
“Va a haber una enorme cantidad de amparos y demandas porque afecta Derechos Humanos, autonomías, libertades académicas. Destruye al sector particular, para becas, proyectos de investigación, el sistema nacional de investigadores”, afirmó.
El legislador recordó que la iniciativa aprobada por Morena y sus aliados fue una propuesta que él mismo elaboró y llevó al interior del Cámara de Diputados hace más de dos años y hasta ahora la aprobaron, con cambios y modificaciones que no tienen nada que ver con la propuesta original.
Lamentó la oportunidad pérdida y el despropósito en que se incurrió al aprobar una norma que, además, en su propia discusión y aprobación, se excluyó a los partidos de oposición en el Congreso Federal.
Precisó que había acordado al interior de la Cámara de Diputados llevar a cabo un parlamento abierto, donde se celebraran siete foros para la aportación de propuestas y opiniones, sobre el contenido de la norma y solo se permitieron realizar dos de ellos.
Juan Carlos Romero lamentó que no se permita a quienes forman parte de la comunidad científica y académica de todo el país participar en la elaboración de una norma que buscaba mejorar en todos los sentidos y a cambio solo se haya permitido introducir elementos que no benefician en nada a la ciencia y la tecnología en México.
El pasado sábado 29 de abril, los legisladores por Morena y sus aliados realizaron una sesión que se llevó a cabo sin el quorum necesario y en un lugar fuera de la sede habitual del Senado de la República, donde se aprobaron en conjunto 20 Leyes, entre ellas, una nueva que regula el rubro de la ciencia y tecnología.
La norma aprobada también pone fin a la labor y existencia del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y se crea en su lugar en Consejo Nacional de Humanidades, Ciencia y Tecnología (CONAHCYT).
El legislador apuntó que se dejó de lado la propuesta para crear una Ley General en materia de ciencia y tecnología, además de que se propiciará que haya menos recursos económicos, menos apoyo y becas para el sistema nacional de investigadores.