La gente de la colonia Brisas del Campestre tiene muchos problemas con qué lidiar, además del reciente asesinato acontecido durante la semana pasada. Debido a que se encuentra entre los límites de León y Jalisco, los robos a casa habitación son frecuentes.
Para los vecinos y comerciantes, el punto bueno es que no hay pandillerismo como en colonias más cercanas a la mancha urbana; la mala noticia es que debido a la poca vigilancia y la lejanía con la ciudad de León, los robos, saqueos de casas y otros delitos son el pan de cada día, así como la ocupación de casas sin todos los papeles necesarios.
Brisas del Campestre se encuentra entre los límites de Guanajuato y Jalisco, cerca de la carretera rumbo a Lagos de Moreno. Para llegar a su destino, quienes allí habitan tardan hasta más de media hora en llegar a la terminal San Juan Bosco. Lo que es un hecho es que el tiempo perdido es una de sus muchas preocupaciones.
RODEADOS DE NADA
En medio de los edificios que conforman la colonia, no hay nada más que cerros y la carretera. Otros fraccionamientos y colonias también rodean la zona y están igualmente alejados, como es el caso de Urbivilla y Paseos de las Torres, por lo que los mismos vecinos abren en sus hogares negocios como estéticas, abarroterías o fondas.
Para Adán Vázquez, uno de los problemas más serios es el saqueo de las casas que todavía no están habitadas, además de los robos a las que sí lo están:
“En ocasiones se roban hasta las puertas de las casas, y no falta el muchacho que por pura maldad le guste aventar piedras a los vidrios de las ventanas. Aunque la Policía sí viene y se da sus rondines, solo lo hace en la avenida principal, nunca se mete hasta mero adentro”.
Germán, quien llegó a vivir a “Brisas” prácticamente desde su fundación, señala que prefiere no decirles nada a los ladrones, porque sabe y comprende que la Policía tarda tiempo en llegar, y que falta mucho tiempo para que su colonia tenga todos los servicios necesarios.
Al caminar por Brisas, se puede distinguir a primera vista las casas sin puertas y las ventanas rotas.
