El sábado, de nueva cuenta, un asesinato ocurrió en la colonia Rivera de la Presa. Las emociones de sus habitantes son de miedo, enojo, y sobre todo, desconfianza ante la ineficacia de las autoridades.
Paseo de la Presa es la calle principal de la colonia. En apariencia, luce tranquila y apacible por estar a unos pasos del Parque Metropolitano y la Presa del Palote… pero muchas de las calles que se desprenden del bulevar han sido escenarios de brutales crímenes. El más reciente ocurrió el 3 de febrero, cuando dos hombres fueron ultimados a balazos en la calle Presa de San Germán y Purísima.
Otro sonado caso que aún permanece en la memoria de los vecinos, ocurrió durante mayo del 2017, y fue un doble asesinato, de igual forma en Paseos de Purísima. Fue una pelea campal entre las pandillas “Parque Loco” y “Los Diablos”.
En marzo de 2017 también una pareja, conformada por un hombre y una mujer, recibieron heridas de bala. Afortunadamente no murieron, alcanzaron a ser llevados al hospital.
Como bien dice Ofelia Santana, mujer jubilada quien además es abuela y madre: “Aquí las balaceras son algo común. Por eso mejor muchos de nosotros nos encerramos en nuestras casas y nos encargamos de nuestros asuntos”.
La gente de Rivera de la Presa es trabajadora y dedicada. A lo largo del bulevar Paseo de la Presa abundan los negocios, que cobran más auge durante el festival del globo. Sin embargo, es innegable que el crimen rodea las calles y el estilo de vida.
¿El ejército y la policía?
Lo cierto es que la situación hace que la desconfianza de los vecinos y comerciantes de Rivera de la Presa persista y se permeé en su estilo de vida. Uno de ellos es Alfonso Arévalo, propietario de una tortillería. Él comienza a trabajar todas las mañanas desde las 8:00, incluyendo los domingos. Es testigo de todo lo que se comenta en su colonia, y ha visto el tránsito del ejército y la policía.
“No sé de qué servirá la presencia de los militares. Todo es lo mismo y nunca cambia nada. El asesinato de ayer es un ejemplo. Hasta parece que todo es nomás pura imagen”.
