
El río Guanajuato, el cual recorre la Capital del Estado, se encuentra entre las 9 afluentes más contaminadas del Estado de Guanajuato aseguró Isabel Ortiz Mantilla, titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial (SMAOT).
Así lo dio a conocer durante la sesión del Consejo Estatal Hidráulico, celebrada el jueves y en donde aseguró que la polución que afecta a estos cuerpos de agua ha impactado al alza, en el estrés hídrico que se padece en el Estado de Guanajuato.
Aunque no se precisó el grado de contaminación y afectación que padecen, estos ríos se ubican en diversas regiones del Estado de Guanajuato y de acuerdo con la funcionaria, es indispensable que se busque la forma de evitar los contaminantes que los afectan.
Además del Río Guanajuato, en esta lista se encuentran: El Río Lerma, Turbio, Silao, Santiago, Los Gómez, Temascatío y Arroyo de las Mulas.
En el caso de los ríos Lerma, Turbio, Santiago, Los Gómez y Temascatío, el grado de contaminación que padecen se debe a que en su recorrido abarcan zonas industriales de ciudades como Salamanca y León, entre otras.
Entre las corrientes hidráulicas afectadas destaca el caso del Río Guanajuato, ubicado en la Capital del Estado y que a diferencia del resto no recorre grandes zonas industriales, por lo que sus factores de contaminación son distintos.
Este río recorre la mayor parte de la zona centro y sur de Guanajuato para luego desembocar y unirse a la corriente del mismo nombre, pero en la ciudad de Irapuato, de donde sigue su marcha hasta unirse al Lerma, en la zona conocida como “El Bajío”.
Tiene la característica de ser el principal desagüe pluvial y de aguas residuales de la capital, y en su recorrido por la zona urbana es encauzado por varios túneles para evitar corra a cielo abierto.
Sin embargo presenta un grado de contaminación alto, el cual es posible constatar con sólo recorrerlo a su paso, por zonas urbanas como Noria Alta y Marfil.
En la zona de Noria Alta es posible observar un tono oscuro del agua y un aroma desagradable, situación que persiste a lo largo de todo el año y sólo es posible no distinguirlo, en época de lluvias.
El caso del Río Guanajuato destaca porque en el año 2,000 se construyó sobre parte su cauce, la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Zona Centro, a cargo del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guanajuato (Siampag), como una alternativa para evitar su contaminación.
“Es aquí donde preguntamos por el trabajo del Simapag. La planta tratadora está en funcionamiento y fue construida para limpiar este río, pero el río cada vez está más contaminado” dijo el regidor, Oscar Edmundo Aguayo.



