
Para las personas que pudieron ser sus alumnos como el cronista oficial de la ciudad, Jesús Verdín Saldaña, hoy en día les representa un gran orgullo y privilegio haber compartido un aula con el maestro Garibay.
Francisco Garibay Gutiérrez nació en San Francisco del Rincón un 1º de junio de 1932.
Muchos recuerdan su gran talento como violinista y artista de numerosos instrumentos, sin olvidar la orquesta que logró formar en San Francisco del Rincón; otros lo distinguen como un gran promotor cultural del municipio con un gran legado e incluso como un buen escritor.
La estatua del maestro Garibay está a unos escasos metros de la Escuela Secundaria Oficial «Dr. Vicente Frausto Alcaraz».
En este lugar a partir del año de 1955 comenzó a impartir clases y fue en esas aulas en donde logró dejar un huella en una gran cantidad de personas que generación tras generación ocupaban un pupitre del salón de clases.
Algunos de sus alumnos lo recuerdan siempre de traje, un hombre alto que tenía un porte y una postura siempre erguida muy particular y con el inconfundible 1,2,3 que siempre mencionaba antes de iniciar sus ensayos.
Emma Yolanda Mena, viuda del maestro Garibay expresó el agradecimiento a las autoridades por el homenaje al maestro.
El presidente municipal de San Francisco del Rincón, Javier Casillas Saldaña, expresó su satisfacción de poder hacer esta distinción a hombres ilustres como el maestro Garibay.
“Es un honor para nosotros y sobre todo para mí porque también fui alumno de él y algo que quisiera destacar es que él siempre daba referencia a la familia como uno de los valores principales de la ciudad”.
El pasado 20 de agosto se cumplieron 20 años de la defunción del maestro Garibay, sin embargo su familia, alumnos y colegas artistas y docentes lo recordarán mucho tiempo más y con su estatua quedará para la posteridad en San Francisco del Rincón.