Los malecones del Río de los Gómez representan un soporte del progreso de León, pero -en contraparte- son escenario de accidentes por la falta de implementos urbanos acordes a su fisonomía.
Los “bordos” -como se conocen popularmente- son protagonistas del desarrollo social y económico de los leoneses al fungir como vialidades, cauce hidráulico, áreas deportivas y parque lineal.
Pero a pesar de sus características de bonanza, representan una constante amenaza por los riesgos de accidentes viales, así como espacio “ideal” para delinquir o para generar situaciones de riesgo intencionadas.
Recién, una persona indigente aventó rocas a los automovilistas que pasaban por el lugar, una de las cuales golpeó a una joven estudiante que viajaba como copiloto. Su estado de salud sigue siendo delicado.
Otro rubro -consignado hace una semana por este Diario- se refiere a la falta de señalética adecuada para evitar que los vehículos con toldo alto se estrellen contra la estructura de los puentes.
A raíz de la información difundida por este Diario, vecinos reportaron la urgencia de establecer un plan de regeneración integral del río y de sus malecones, que abarque los aspectos de tránsito, social y seguridad pública.
Otro rubro revela que, tras la mudanza del hospital 20 de Enero, los indigentes que antes “vivían” en el parque que se localiza frente a la fachada del hospital, se mudaron hacia el Malecón, entre los puentes Vicente Valtierra, Hidalgo y 5 de Mayo.
“La mayoría son personas inofensivas, pero deambulan por la zona habitacional a cualquier hora del día y para los vecinos es una percepción de inseguridad”, dijo Esperanza N, vecina del Malecón e Hidalgo.
Otros vecinos reportaron que no sólo se trata del aspecto social, también se requiere que se construyan guarniciones para evitar que vehículos y peatones caigan hacia el cauce, como ha ocurrido en numerosos accidentes.
ENTRE SU HISTORIA
El contexto refiere que, los malecones nacieron como bordos hidráulicos artificiales para evitar inundaciones a finales del siglo XIX. El primer bordo se construyó desde el siglo XVI, cuando se construyó el primer dique de “cal y canto” por orden de los frailes juaninos.
Según documentos que obran en el Archivo Histórico, el río tuvo varios nombres: De Señora, León, Coecillo y ahora“De Los Gómez” por pasar por el rancho de hacendados del mismo apellido.
En el año de 1888, León sufrió una de las inundaciones más graves y devastadoras de su historia, y entonces, las autoridades municipales pidieron al célebre arquitecto Luis Long que diseñara el primer muro de mampostería que a la postre se denominó Malecón. Los trabajos se realizaron entre el puente del Coecillo y el puente Barón.
Al paso de los años, el “bordo” como se conoció popularmente, combinó su vocación contenedora con la vial y fue en la década de los setentas cuando se amplió su extensión vial que entonces era únicamente el cuerpo sur entre Hidalgo y puente Barón.
En la actualidad, los malecones desfogan unos 30 mil vehículos al día, y representa una vialidad de unos 18 kilómetros de extensión.
