
“¡Ay, mi amor! Libertad de expresión, a mí me viene guanga. Aquí no se trata de libertades, se trata de lealtades. Por esto, de que quede claro, que al que no entienda, que se lo lleve la chingada. Y Tribuna -un medio local de Campeche, en franca pugna con la mandataria- que se creía intocable, que se prepare, porque si la piraña no aprende a nadar con la marea, pues que se ahogue solita”.
“Que si le quitan la casa, que si se queda en la calle. Que se joda el muerto de hambre. Aquí no hay medias tintas, ni cariñitos tibios. O te alineas, en esta revolución de terciopelo, el que no se arrodille se desangra. Así que vayan tomando nota, porque esto no es un cuento de hadas. Es la cuarta transformación y nadie la para”. “¿O no eh?”
Es el audio que circula en todas las redes sociales.
Esté es el pensamiento más profundo e íntimo, de una de las exponentes más prominentes de la 4T, la gobernadora del estado de Campeche, Layda Sansores San Román. Personaje emanado del PRI, quien con el tiempo militó en el PRD, después en MC y finalmente se unió a MORENA y se ha decantado en sin números de ocasiones, por su ferviente amor, fidelidad y compromiso con AMLO y ahora con Claudia Sheinbaum.
Uno de los personajes de actualidad política del gobierno totalitario del movimiento de la Cuarta Transformación, así como una política que mejor puede retratar, lo que hoy es el día a día de la “nueva” clase política que gobierna el país: corrupta, vulgar, corriente, intransigente, ignorante y capaz de violentar el Estado de Derecho, por su lealtad al movimiento al que pertenece.
Estas declaraciones son demasiado fuertes, para que el grueso de los mexicanos las ignore. Sería francamente imposible, pasarlas por alto. Los más fervientes seguidores y militantes del partido en el poder MORENA y de la 4T, no pueden sentirse identificados y mucho menos, orgullosos del pensamiento y fin que persigue el actual gobierno federal y aquellos gobiernos estatales y municipales del oficialismo.
Hablar de una “Revolución de Terciopelo”, copiando vulgarmente lo ocurrido en 1989, en la entonces Checoslovaquia, contra el gobierno unipartidista del Partido Comunista, es francamente contradictorio a la propia ideología de MORENA y su movimiento de la 4T. La sociedad “checa”, precisamente se movilizo para quitar el comunismo, que hoy pretenden imponer en México.
Justamente es lo que necesitamos hacer los mexicanos, salir del letargo e indiferencia social y política, para salir a las calles de manera permanente y pacífica, para pedir entre otras muchas cosas, la anulación de esa farsa elección, para imponer un nuevo Poder Judicial en México. Así, cómo también, expresar el repudio del pacto político entre MORENA y el crimen organizado, que hoy gobiernan a todo el país.
Hoy más que nunca, vale la pena recordar a Dante, que en su Divina comedia condenó al lugar más oscuro del Infierno a los “ignavi” -almas indiferentes- los tibios, aquellos que en momentos de crisis no toman partido, ni por el bien ni por el mal y que su indecisión y falta de acción los condenará en esta vida y en la otra.
No hay que olvidar, que Dios nos ha creado para estar de pie y no sometidos a nada, ni nadie.
¿No cree usted?



