
Será el próximo viernes 8 cuando habitantes de la Capital, autoridades estatales y municipales vuelvan a participar en esta centenaria tradición, que se prevé concentre a unas 10,000 personas en las calles de la Zona Centro de la ciudad.
En los hogares, espacios de uso común y edificios públicos, habitantes y autoridades han comenzado los diversos preparativos para celebrar el tradicional Viernes de Dolores y dar forma una vez al Día de las Flores.
Para este año se espera que la fiesta se lleve a cabo al 100%, es decir con los miles de personas que se volcarán a las calles del Centro Histórico, cientos de comerciantes y artesanos, así como los establecimientos del sector servicios listos para recibir a los miles de asistentes.
Los cuevanenses retoman esta tradicional fecha esperada por muchos, luego que los años previos, la pandemia del Covid-10 obligó a suspenderla y evitó la participación de los miles de personas que con su presencia le dan forma al festejo.
De acuerdo con instancias locales y estatales de salud, pese a la baja en los contagios por la enfermedad se ha recomendado a los asistentes y se va verificar se cumplan con los protocolos y medidas de tipo preventivo.
A la población en general y a las mismas autoridades se les ha recomendado el uso de cubrebocas, aplicación de gel antibacterial, mantener la sana distancia y evitar permanecer mucho tiempo en lugares de alta concentración de personas.
Personal de Dirección Municipal de PC confirmó a este medio que la instrucción es verificar y supervisar que los asistentes apliquen y cumplan con todas las medidas preventivas.
“La fiesta de las Flores se va a llevar a cabo y tenemos la instrucción de junto con las autoridades de salud verificar que la gente cumpla con las medidas preventivas del Covid-19”, comentó el titular de PC.
Recordó que además del festejo que se lleva a cabo en los alrededores del Jardín Unión, la gente suele concentrarse en calles como Sopeña, Plaza de Paz y Luis González Obregón, luego de asistir a los bailes y eventos que se celebran la noche del jueves.
Por su parte, comerciantes, autoridades y habitantes de la ciudad participan en la elaboración de altares en honor de la Virgen de los Dolores, donde se regala a la gente agua, nieves de sabores, entro otros.
“Este año sí vamos a poner nuestro altar en la casa; vamos a regalar agua fresca y nieves de sabores para que la tradición vuelva y podamos convivir, todos en familia”, dijo Gloria Rangel, residente de la Zona Centro.