El crecimiento desordenado que actualmente ocurre en la ciudad ha sido causado por la proliferación de colonias y asentamientos irregulares aseguró la alcaldesa, Samantha Smith.
“El PMDOUET nos va permitir regular y ser más estrictos en cuanto a construcciones que se realicen en áreas que no son permitidas. Aquí nadie debe ya hacer asentamientos irregulares y eso ya serán políticas que vengan”, dijo.
La Primer Edil fue cuestionada sobre las construcciones que se ubican en zonas como la calle de los Arquitectos, sobre San Gabriel de Barrera y otras que se ubican en las cercanías del Acceso Diego Rivera y que nada tienen que ver con colonias irregulares.
En estos casos, los responsables de edificar varias casas fueron multados, pero se les permitió seguir con las obras y de esa forma resultaron dañados los cerros y todo el entorno natural que los rodea.
Smith Gutiérrez explicó que los asentamientos humanos irregulares ya no se van a permitir, aunque hay otras construcciones que han sido sancionadas y se les permite continuar con la construcción.
A pesar que el PMDUOET pretende que el desarrollo urbano y crecimiento poblacional de la ciudad sea con dirección hacía la zona sur, en esa parte de la ciudad ya no se construyen nuevos fraccionamientos y una vez más los cerros que rodean la ciudad han comenzado a ser afectados.
Señaló que con el Plan Municipal de Desarrollo Urbano se puede ordenar de mejor manera el desarrollo de la ciudad, pero ahora se requiere de los reglamentos en materia de este rubro y el cambio de uso de suelo.
“Poder tener los reglamentos es lo que nos va a permitir regular la construcción porque es muy importante que también la ciudadanía sea consciente”, afirmó.
La presidenta municipal apuntó que con la entrada en vigencia de los reglamentos habrá más claridad para todo lo que tiene que ver con construcción de vivienda, pero dejo en claro que el desorden que se generó con los asentamientos humanos irregulares también ha ocasionado un desarrollo poco ordenado.
Actualmente en la ciudad existen colonias irregulares como: Presas de Guanajuato II, La Venada II, Colita del Encino, Cerro de la Bolita, Lindavista, el Edén, entre otras, en donde solo se han entregado unas decenas de escrituras, mientras cientos de personas carecen de seguridad jurídica sobre los terrenos donde viven.
Mientras que, en la zona sur de la ciudad, decenas de colonias se han construido, pero se han afectado espacios de conservación y otros dedicados a la producción del campo.
