
La terrible masacre ocurrida en Santa María de Cementos se ha convertido en noticia a nivel nacional.
Los sobrevivientes aún están asimilando los hechos. Saben que a partir de ahora su vida no será la misma.
Al día siguiente de los hechos, la colonia Santa María de Cementos está repleta de elementos del Ejército Mexicano.
En el ambiente se respira el miedo. La casa donde ocurrió todo, ubicada en la calle Costas del Mar Caspio entre Alberto F. Daniel y la calle Costas del Océano Pacífico tiene agujeros de bala, manchas de sangre en el suelo y veladoras, dedicadas a la memoria de las personas asesinadas.
“Era un convivio familiar. Pasaban de las 11:30. Todos estábamos conviviendo. Se escucharon no balazos, sino más bien como cohetes. Al momento todos corrimos hacia adentro, pero en ese momento se escucharon más, más y más. Solo recuerdo que vi a los sobrinos, a la familia. Fue todo lo que vimos. Solo me metí al cuarto, porque me rozó una bala. La verdad no es justo que por una cosa paguemos personas que no tenemos que ver. Esta familia no son malas personas, por eso digo que no se me hace justo. Aquí pasan miles de cosas. ¡No es justo!”.
Laura señala que es de Michoacán, y está consciente que en León ocurren muchas situaciones serias.
Insiste que no se vale que paguen muchas personas inocentes, que los niños estén sin papás. Es todo lo que pide.
“Nuestra preocupación es saber cómo le vamos a hacer ahora para velar tantos muertos, además hay muchos en el hospital. Todos son familia. Eran mi suegro, mis cuñados, mis sobrinos. No se vale. Me gustaría alguna forma de pedir apoyo. Es algo imposible velar tantos cuerpos y darles sepultura”.
Los agresores hicieron su cobarde acto con rapidez espeluznante. Tenían el rostro cubierto, y uno de ellos llevaba “una capucha con rayitas de calavera”, de acuerdo con vecinos que optaron por mantener su nombre en el anonimato.
OTRAS MASACRES
Los vecinos de Santa María de Cementos saben que el crimen es constante en su colonia, por lo que después de los hechos ocurridos en su colonia, exigen más vigilancia. Hay robos, asaltos y problemas tan serios como el ocurrido la noche del sábado y la madrugada del domingo. “Suceden cosas que nadie se imagina” dice Ernesto Pérez, habitante de la zona que divide el bulevar Timoteo Lozano por la vía del tren.
Otras masacres han ocurrido en diferentes puntos del estado de Guanajuato. Desgraciadamente, los hechos en Santa María de Cementos no son los únicos.
Aún se recuerda lo ocurrido en el Anexo de Arandas, en Irapuato durante el 2020. El 23 de mayo de 2022, once personas fueron asesinadas y otras cinco fueron heridas en un ataque armado en Celaya.
Tampoco se puede olvidar lo ocurrido en Purísima del Rincón en 2018, cuando en la colonia el Carmen fueron asesinadas 8 personas, entre ellas Alfredo López, padre del alcalde Ismael López, de San Francisco del Rincón, municipio vecino.



