Habitantes de la colonia Lorenzo Mosqueda carecen de drenaje, iluminación, pavimentación, agua potable y demás servicios básicos; viven en una zona donde los actos delincuenciales son cotidianos.
Martha Ramírez Moreno señaló que esta problemática lleva ya varios años, “hemos pedido apoyo, los presidentes municipales han pasado por aquí y nadie nos ha hecho aprecio”.
Vecinos tuvieron un acercamiento con el gobernador Miguel Márquez, quien se comprometió a revisar la situación de los terrenos y gestionar su regularización.
La colonia se integra de por lo menos cinco calles y solo una tiene concreto. Se ubica entre el bulevar Emiliano Zapata y el fraccionamiento Villas de Sopeña, rumbo a Santa Clara de Marines.
En paralelo a la calle Urano hay un lote baldío de gran tamaño, por el cual a todas horas “pasa la gente cargada con cosas, puro ratero, se esconden en todo este pedazo”. Desconocen quién es el propietario.
CARECEN DE ÁREA PÚBLICA
Los afectados señalaron que no cuentan con un espacio verde para diversión. “Nuestros niños se tienen que ir a otros lugares cercanos y tienen que aguantar que les hagan caras y los hagan menos”.
Señalaron que hace tiempo contaban con un sitio, pero éste fue entregado a personas rebuscadas de las inmediaciones del Parque Industrial y de Negocios Las Colinas.
CAMINAN A OSCURAS
Para afrontar la oscuridad de sus calles, autoridades estatales y municipales ofrecieron proporcionar lámparas que serán instaladas desde la Prolongación 5 de Mayo hasta la General Motors.
“Queremos por lo menos una lámpara en cada calle, porque no vemos ni quién está cuando es de noche”, expone una vecina.
ENTRE CHARCOS
La falta de pavimento provoca preocupación ante la temporada de lluvias, comparten los aquejados, pues señalan que “el agua genera atascaderos que afectan principalmente a los niños cuando acuden a la escuela”.
Hacen un llamado a las autoridades para que los escuchen y busquen en conjunto alternativas de solución a su situación.
