
Guanajuato, Gto.- Los efectos de la sequía se siguen acentuando en esta ciudad, luego de dos años en lo que las lluvias su ubicaron por debajo del promedio anual, lo que ha ocasionado que las presas con que se abastece a la población se encuentren en niveles que no permiten la extracción del líquido.
El meteorólogo, Jacinto Jaramillo señaló que, durante los dos últimos años, las lluvias han sido por debajo del promedio anual que se ubica en los 670 milímetros cúbicos.
“Desde 2018 que se tuvo récord en la cantidad de lluvias, cuando se registraron 1 mil 183 milímetros cúbicos se han tenido dos años seguidos con apenas poco más de 500”, dijo.
Explicó que la falta de lluvias en los dos años más recientes ha ocasionado la sequía que se tiene actualmente en la ciudad y que es una de las más severas a las que se han enfrentado los guanajuatenses de manera reciente.
El especialista advirtió que de prevalecer la falta de precipitaciones pluviales los efectos de la temporada de estiaje serán peores y la población comenzará a resentirlo, en especial por que puede haber escasez de agua potable.
Además, los incendios que se han presentado por diversas regiones de la ciudad ocasionarán que la cubierta vegetal sufra daños que hasta ahora no han sido calculados ni tampoco medidos.
Jacinto Jaramillo apuntó que hasta ahora no se tienen buenas proyecciones para una temporada de lluvias abundantes, debido a que la temporada de calor se ha prolongado más de lo esperado.
“Todavía no se tienen proyecciones importantes para una buena temporada de lluvias. Incluso ésta siempre inicia hasta el 15 de mayo, en adelante y por ahora estamos a la espera que sean abundantes”, afirmó.
Precisó que conforme tarden en llegar las lluvias también aumentará el calor en la ciudad, por lo que es necesario que las personas se protejan y así evitar las enfermedades que llegan con las altas temperaturas.
El meteorólogo consideró que puede haber una buena temporada de lluvias, pero hasta ahora en la mayor parte del país no hay las condiciones para que lleguen a tiempo y de manera abundante.
“Hacía muchos años que las presas no estaban en los niveles de este año. A todas ya no se les puede extraer agua y ese si es un problema entre más tiempo tarden en llegar”, aseguró.