Sobre esto, habla el rescatista Gabriel Rocha, rescatista de “Proyecto Yolkatl”, movimiento animalista dedicado a proteger y cuidar a los animales del que Rocha es presidente.
“Me he dado cuenta que muchas compañeras (porque son damas las que primordialmente se enfocan al rescatismo) se las han visto muy negras, en parte tienen que pedir apoyos desde redes sociales para que les deposite la ciudadanía, pidiendo apoyos, haciendo rifas, etcétera” reconoce el rescatista.
Las convocatorias de las rescatistas son constantes, y otro problema es que siempre se ha batallado mucho, porque cuando un rescatista pide apoyo económico, ocurre lo que suele ocurrir en redes sociales: los usuarios tachan a la persona en cuestión de aprovechado y oportunista, sin conocer a fondo la situación. Así lo señala Gabriel: “te dicen hasta lo que no, y realmente es muy poca gente la que sí participa sin ese tipo de altercados”.
Aunado a esto, está el que las autoridades faciliten el que muchas de estas agrupaciones de activistas puedan constituirse en asociaciones, para que así puedan generar el historial necesario, pues el no poder acreditarle a la autoridad que los donativos que se generan por parte de las y los compañeros va destinado a la protección y rescate animal. Esto es una traba muy considerable.
“Hay rescatistas que hacen rendir un peso como no te imaginas, porque muchas de estas personas se enfocan a sus albergues y además a sus trabajos. Desgraciadamente los animalitos no saben de esto, y ellos piden su comida y su agua”, señala Rocha.
Hasta el momento, los albergues se mantienen esforzándose.
