
El escenario del Teatro Manuel Doblado se convirtió en el territorio de un intenso enfrentamiento de ideas. Con Réquiem, Bruno Bichir y Marimar Vega iniciaron en León su gira con una puesta en escena que confronta al público con algunas de las preguntas más difíciles sobre la fe, la justicia y la pena de muerte.
El recinto lució lleno para recibir a los actores, quienes sostuvieron en el escenario un duelo verbal entre una fiscal y un sacerdote. Dos personajes, dos visiones del mundo y una discusión en la que las convicciones personales chocan con las exigencias de la justicia.
La obra avanza a partir de este encuentro y coloca al espectador frente a dilemas éticos que no tienen respuestas sencillas. La fe, el derecho a castigar y el valor de la vida se convierten en los ejes de una conversación que poco a poco adquiere mayor intensidad.
Ambos actores llevaron el peso de esta puesta en escena con un trabajo sustentado en el diálogo y la confrontación. La tensión entre sus personajes mantuvo la atención del público, mientras cada argumento abrió nuevas interrogantes sobre aquello que una sociedad considera justo.
Desde sus primeros momentos, la función generó una respuesta entusiasta entre los asistentes a este recinto teatral. El sold out registrado y una ovación de pie al finalizar esta presentación, confirmó la expectativa que se había generado con respecto a esta obra de teatro