
Luego de su participación en la asamblea de la Asociación Nacional de Ciudades Mexicanas por el Patrimonio Mundial (ANCMPM), el funcionario señaló que además, todo proyecto de construcción en localidades Patrimonio de la Humanidad debe de contar con el aval de los organismos rectores.
En el caso de México y Guanajuato, esa atribución corresponde al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que hasta la fecha no ha emitido determinación alguna en torno a la construcción de la nueva sede para las Momias de Guanajuato.
El representante de la Unesco en nuestro país aseguró que no conoce el proyecto de construcción del Nuevo Museo de las Momias, pero fue muy claro al señalar que tiene que respetar las directrices que se fijan de parte del organismo mundial, para estos fines.
“Hasta ahora no hay ningún expediente en ese sentido, pero si hay un proyecto de infraestructura, es muy importante que se haga de la mano entre el Poder municipal, Gobierno Federal y de Unesco”, dijo.
Explicó que existen criterios y directrices que marcan las formas de construcción cuando se trata de ciudades declaras Patrimonio Mundial, como es el caso de Guanajuato, los cuales buscan que no se afecté esa condición.
Otro aspecto que Frederick Vacheron consideró que es necesario tener en cuenta para el citado proyecto es que también se deben monitorear el resto de los sitios considerados dentro del Patrimonio Mundial que existen en la ciudad.
De acuerdo con el proyecto que se impulsa desde el gobierno municipal, se busca construir una nueva sede para las Momias de Guanajuato, el cual se ubicaría dentro una plaza comercial que se construiría en terrenos de la ex Estación.
Para tal fin, la Administración municipal ha logrado que el Congreso del Estado le autorice un crédito por un monto de 70 millones de pesos, con los cuales se daría forma a la nueva área de exposición de los cuerpos, plaza comercial y estacionamiento.
El representante del organismo mundial recordó que es muy importante respetar las directrices que se marcan en estos casos, pues en caso contrario la falta de observancia puede dar lugar a sanciones y otro tipo de medidas. Estas directrices son aplicadas por organismos nacionales, como el INAH, el cual debe estar enterado de las características y condiciones que forman parte del proyecto.