
Fue a la una de la mañana con diecinueve minutos cuando la Policía recibió el aviso de personas anónimas, que en bulevar Cloto, casi esquina con la calle Eolo (a un costado de la barda perimetral de la escuela primaria), que unos desconocidos acababan de arrojar varias bolsas de las que emanaban sangre.
A su llegada, elementos de Policía corroboraron la sospecha, la sangre que emanaba de las bolsas era porque estas contenían restos humanos; sin embargo, no se precisó si todo correspondió a una sola persona o a más víctimas.
Más tarde llegó al sitio personal del Servicio Médico Forense (SEMEFO), así como personal de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) para hacerse cargo de la escena; tras recabar los indicios, las bolsas y los restos fueron levantados y trasladados al SEMEFO.