Durante años, la avenida Miguel Alemán fue sinónimo de caos: banquetas bloqueadas, tráfico complicado, inseguridad y negocios invisibles detrás de lonas y puestos improvisados. Esa imagen quedó atrás.
Un operativo de reordenamiento encabezado por el gobierno municipal transformó esta zona del centro de León. Hoy, la vialidad luce despejada, limpia y con una dinámica comercial que va en aumento.
Verónica Yépez, encargada de la panadería Santo Deleite en la calle Belisario Domínguez, asegura que el cambio fue evidente. Aunque lleva casi cuatro años en el mismo lugar, muchos no sabían de la existencia del negocio porque no era visible.
“Había demasiada gente sobre la banqueta, muchos puestos, sombrillas. Era difícil pedirles que se movieran porque no había apoyo. Ahora la gente llega sola, ve el local y las ventas subieron, incluso en temporada baja”, relató.
En el Mercado Aldama, donde laboran más de 400 locatarios, también se percibe el cambio. Pasillos libres, entradas despejadas y una mayor afluencia de clientes. Luis Torres, secretario general del mercado, calcula que las ventas han crecido hasta 30 por ciento desde que arrancó el operativo, hace tres meses.
“El mercado tiene mayor fluidez de gente. Yo le pondría un 100 al operativo. Incluso los clientes lo agradecen, ahora caminan tranquilos y pueden ver todos los locales”, dijo.
En el Descargue Estrella, otro punto históricamente saturado, los comerciantes también coinciden. Catalina Hortensia Méndez, presidenta de los locatarios, recuerda cómo la Miguel Alemán se volvió intransitable.
“Estaba saturado de puestos, la gente se bajaba de la banqueta, era inseguro. Hoy ya se puede caminar, ya se ve más limpio, más barrido, hasta con mejor vista. El tramo entre Leona Vicario y Belisario Domínguez dio un cambiazo del cielo a la tierra”, comentó.
José Ibarra Gómez, secretario del grupo de comerciantes, subraya un detalle clave: la limpieza y el orden se han sostenido.
“Antes hacían operativos y a la semana todo volvía a estar igual. Ahora me sorprendió que se ha mantenido, no se ha descompuesto”, dijo.
Después de décadas de abandono, Miguel Alemán vuelve a funcionar como un verdadero corredor comercial. Más que una intervención urbana, para locatarios y vecinos este cambio significa recuperar su espacio y la oportunidad de crecer.
