Luego de que el año pasado no se pudo llevar a cabo la tradicional festividad de “Los Inditos” frente al santuario de la Virgen de Guadalupe; ayer miles de familias con sus niños vestidos de inditos visitaron de nueva cuenta este recinto religioso y volvieron a experimentar su fe y devoción más cerca a la “Guadalupana”.

Calles aledañas al santuario como la Gardenia, la misma Álvaro Obregón y la misma vialidad sobre la cual está ubicado el Santuario, la calle Florencio Antillón, estuvieron cerradas hasta la madrugada de hoy para favorecer el acceso de los miles de leoneses que caminaron por aquí y que acudían de diversas colonias de la ciudad a visitar a la virgen.

Además, sobre estas vialidades hubo poco más de 200 puestos de venta que iban desde alimentos hasta cerca de 80 fotógrafos que montaban un mini estudio para vender la foto del recuerdo a las familias.

Debido a la afluencia, por momentos se perdía la sana distancia entre las personas que iban rumbo al Santuario o de regreso. Sin embargo, al ingresar al recinto religioso, había personal del templo regalando alcohol en gel para todas las personas. De igual forma, la amplia mayoría sí portaba su cubrebocas.

La alegría por volver a ser parte de esta tradición era indescriptible, tal como lo platicó Ma del Carmen Almaguer Hernández. Ella, en compañía de su hija y su nieto, expresó que ya son al menos 3 generaciones en su hogar que tienen esta tradición de ser parte de la romería de los inditos que se lleva a cabo todos los 12 de enero.

Compartió que, cuando su esposo vivía, ponía un puesto para poder tomar fotografías y año con año, incluso hasta el amanecer, se retiraban del lugar.
“Una felicidad que da venir a ver a nuestra madre”, mencionó.

Ella también compartió que la intención de acudir al Santuario de la Virgen de Guadalupe es para agradecerle por su vida y solicitarle salud en medio de esta pandemia por Covid-19 que está por cumplir 2 años desde que se detectó el primer caso en Guanajuato.

De nueva cuenta, las calles aledañas al Santuario regresaron con fiesta, pues hasta había juegos mecánicos y de diversiones por la calle Gardenia y los alimentos no faltaban, ni siquiera el tradicional pan de las teleras faltó, pues era adquirido por las miles de familias que acudieron a esta conmemoración.

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