Ayer y a 61 años de su desaparición, el escritor cumbre de las letras leonesas, que le dieron lustre a la literatura mexicana, sobre todo en los diversos géneros de la novela, incluso cuentística y poesía, durante tiempos del estilo calificado como el “Estridentismo”, lo fue sin duda alguna Efrén Hernández Hernández, cuyo nombre en su homenaje lo lleva una biblioteca pública en el municipio de León.
Nació en la ciudad de León, Guanajuato, en 1904 y falleció en la Ciudad de México el 28 de enero de 1958. Fue escritor, poeta, dramaturgo y guionista, cuya participación en las letras mexicanas destacó durante la primera mitad del siglo XX.
ESTRIDENTISMO
El Estridentismo fue un movimiento literario mexicano de vanguardia, caracterizado por ser multidisciplinario, que se inició en diciembre de 1921 en la Ciudad de México, tras el lanzamiento del manifiesto Actual por el poeta Manuel Maples Arce.
A la experiencia estridentista como vanguardia se sumaron Árqueles Vela, Germán List Arzubide, Germán Cueto, Fermín Revueltas, Ramón Alva de la Canal, Luis Quintanilla del Valle, Xavier Icaza, Efrén Hernández, Diego Rivera. y Leopoldo Méndez, además, figuras literarias de la época como: Salvador Novo, Xavier Villaurrutia y Gilberto Owen, personajes cuya literatura se asocia a las vanguardias literarias de principios del siglo XX y constituyeron al grupo estridentista.
TRAYECTORIA
El escritor leonés publicó novelas, poesías y cuentos, siendo éste último en el que se destacó más. Durante su juventud trabajó como dependiente en una tienda de ropa y como aprendiz de zapatero y platero.
Cursó estudios de Derecho de 1925 a 1928 en la Ciudad de México, aunque dejó inconclusa dicha carrera universitaria. En 1928 publicó cuentos peculiares, Tachas que lo colocó como una nueva voz dentro de las letras mexicanas.
La presencia de Hernández en las letras mexicanas tuvo cierta admiración dentro de la literatura contemporánea, fue un escritor que demostró otro camino alternativo para la práctica de la literatura, que no pasa necesariamente por los escenarios bélicos de la novela de la Revolución
Como parte del ambiente literario en las primeras décadas del siglo XX el estridentismo fue un movimiento literario que se ubicó dentro de las vanguardias latinoamericanas.
El ambiente social en México era el de transformación en las ideas, post-revolucionario que aún se mantenía en el país.
Para 1932 publicó El señor de palo, cuento perteneciente al género fantástico, igual que su cuento anterior, Tachas.
TACHAS
“Miraba las nubes por un lugarcito triangular de cielo”, es una de las líneas del cuento Tachas, escrito por Efrén Hernández y la obra recurre en que el narrador lleva por profundas divagaciones, evocando formas, figuras y metáforas.
La interpretación no solo cabe en la hermenéutica desde una posibilidad de arte, en este caso la narración. Así mismo hay diferentes herramientas para llevar a la obra escrita a una interpretación con sentido y claridad.
El narrador-protagonista tiene dos únicas acciones a lo largo del cuento: la primera, mirar por la ventana del salón y perderse en sus pensamientos; la segunda, tratar de contestar al maestro ¿qué son tachas? El monólogo que registra el relato es vital, en que genera la acción y se descubre la esencia del cuento.
Dentro de la obra el significado de la palabra tachas discurre en una variación de respuestas por parte del protagonista del cuento. La primera acepción, pues, es la siguientes: tercera persona del presente de indicativo del verbo tachar, que significa: poner una línea sobre una palabra, un renglón o un número que haya sido mal escrito. Y la segunda es otra: si una persona tiene por nombre Anastasia, quien la quiera mucho, empleará, para designarla, esta palabra.
OBRAS
Tachas (Cuento, 1928), El señor de palo (Cuento,1932), Hora de horas (1936), Cuentos (1941), Entre apagados muros (1943), La Cerrazón sobre el Nicomano (Fragmento,1946), La paloma, el sótano y la torre (Novela, 1949).
