
Esto de acuerdo a Israel Carrera Barrón, ingeniero ambiental, Máster en Ciencias Ambientales y representante del Partido Verde en San Miguel de Allende.
La norma establece lineamientos para su operación. Uno de ellos, explica Barrón, es que existan tubos de venteo, pues un porcentaje importante que se confina es materia orgánica y que, al descomponerse, genera metano, un gas altamente inflamable.
Estos tubos de venteo tienen la función de ser una especie de chimenea que son utilizados para la quema de este gas metano y que no cause efectos a la atmosfera sobre todo en la capa de ozono.
Además, Israel explica que los lixiviados, los contaminantes líquidos que se generan en el relleno, se deben canalizar a lagunas para ser revolveados a la parte superior de los sitios de disposición final para generar una deshidratación en donde todos estos líquidos altamente peligrosos se concentren. Entre otras cosas que el sitio de disposición de Guanajuato Capital no cumple.
“Se descompone la materia orgánica; se empieza a infiltrar todo el gas metano al interior de la basura y se empieza a acumular. No sale a la superficie todo y se acumula por años hasta que alguien, un cigarro, un cerillo, una chispa, prende este gas y se empieza a generar la ignición”, dijo.
De tal manera que en el mal manejo de estos residuos en donde no se han utilizado los tubos de venteo, evidencia el incumplimiento a la Norma Ambiental y las Leyes Ambientales y, por tanto, es lo que está generando la problemática.
Agregó que, desde su perspectiva, es el desinterés por parte del Gobierno del Estado para apoyar a los municipios en el tema de rellenos sanitarios, pues lo que requieren es recurso y dinero y que, mientras no participen los organismos, dependencias, empresas y sociedad civil, la situación no cambiará.