Tras dos años de ausencia debido a la pandemia por COVID-19, los asistentes mencionaron extrañar el festival y aseguraron que este es un espacio que va más allá de la música.
«Vengo desde hace 12 años al Vive Latino, este y cualquier concierto en México tiene el mejor ambiente del mundo, aparte de los grupos vengo por las luchas, este es el único espacio donde me siento en confianza», comentó Raúl de 46 años.
Este año el festival agregó atracciones desde una rueda de la fortuna y lucha libre hasta actividades para los más pequeños, como pintas caritas.
Muchos de los asistentes han optado por comer antes de que se presenten los grupos fuertes como Los Auténticos Decadentes, Julieta Venegas y Maldita Vecindad.
Los rangos de precios de la cerveza oscilan entre los 120 y 145 si es michelada. Las botellas de agua en 40 pesos.
A pesar de que en su página oficial mencionaban que era necesario el certificado de vacunación de COVID-19 o una prueba, estas no fueron requeridas para ingresar.
La utilización de cubrebocas de los asistentes es mínima.
