
De nueva cuenta hay un caso más de inseguridad en la Obrera, lo que no hace sino sumarse a los problemas de la colonia, que en su momento fue una de las más tranquilas, bonitas y pintorescas de León.
Fue apenas el 15 de octubre cuando fue encontrado el cuerpo de una persona en las calles Sonora y Paraguay, en punto de las 6 de la mañana.
El hecho, en cuanto fue reportado, movilizó a las autoridades y causó expectativa y miedo en la gente de la Obrera, que es la quinta colonia más antigua de León.
La Policía hizo su trabajo, al igual que los forenses. Sin embargo, el miedo de los acontecimientos prevaleció en la colonia.
Todavía, hasta el día siguiente, la franja amarilla que advertía el área acordonada estaba en su lugar, junto con la incertidumbre de la gente.
La Obrera es una colonia agradable: con escalinatas, callejones, caminos empedrados, desde su punto más alto se puede ver parte de la Zona Centro… desgraciadamente, la delincuencia ha controlado parte de la zona.
De hecho, las escalinatas de la colonia son su elemento más característico.
Saúl Jiménez es un hombre de 70 años que ha radicado gran parte de su vida en la Obrera. Como quien conoce cada una de sus calles, esquinas y callejones apunta:
“El problema es que la ciudad ha cambiado, y la colonia Obrera se ha ido con todo. Antes las cosas no eran así. El gran problema son los callejones y las escaleras, que no están iluminadas. Pero así es como tenemos que acostumbrarnos”.
El caso del cuerpo encontrado hace tres días, es uno de varios.
En abril de 2016, fue encontrada la cabeza de un joven leonés, entre las calles Azucena y Obreros. El 26 de septiembre de 2019, ocurrió otro hecho negro, cuando a las 13:30 horas un hombre fue asesinado a balazos y otros dos resultaron heridos, en las calles Honduras y Aguascalientes.
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