Los hoyos sobre las tapas de algunos de los registros que se localizan sobre las banquetas de la calle Hidalgo se han convertido en verdaderas trampas para las personas de la tercera edad y los niños que pasan caminando por ese lugar.
Erasmo Maldonado, habitante de la Zona Centro, señaló que es lamentable que en una ciudad de vanguardia y a escasos cincuenta metros de la Presidencia Municipal, desde hace varios meses se encuentren registros de luz, agua y drenaje con las tapas totalmente dañadas y sin ser atendidos por las instancias municipales.
Contó que en una ocasión que salieron los menores de vacaciones un niño que iba pasando por el lugar no se percató de los huecos -que miden hasta veinte centímetros de largo por quince de ancho- y se le fue uno de los pies al interior del registro.
Afortunadamente el menor solamente presentó algunas rapadas y un golpe en una de las rodillas; sin embargo, las lesiones pudieron haber sido de mayores consecuencias.
Mónica Ramírez, una de las mujeres que pasaba caminando por el lugar, señaló que es triste que el Municipio no proporcione atención a la problemáticas de los registros dañados puesto que pueden provocar accidentes de consideración en las personas y los conductores de automóviles, como el que se ubica en el arroyo de la calle Fundación, poco antes de llegar al cruce con Dr. Domenzain.
