
La Iglesia Mexicana y la Provincia Eclesiástica del Bajío se pronunciaron este fin de semana y celebraron una misa especial en memoria de todas las víctimas del país y se pidió también por los más de 100 mil desaparecidos que hay en toda la nación.
Además, el día de mañana 20 se convoca para que al medio día y a las 3 de la tarde repiquen durante un minuto las campanas de todos los templos y capillas en memoria de todas las víctimas de la violencia en México.
Además, también será como signo de un claro por la justicia y un refrendo del compromiso para construir la paz.
La Provincia Eclesiástica del Bajío conformada por la arquidiócesis de León y las diócesis de Celaya, Irapuato y Querétaro en su comunicado conjunto reconocieron que hay un grito de fe y esperanza de muchos mexicanos que desde hace años o décadas no respiran tranquilidad, viven con miedo de que la desgracia alcance a cualquiera.
Además, se cumple un año del asesinato de los dos sacerdotes jesuitas y de un guía de turistas en la comunidad de Cerocahui en Chihuahua. Justo por ello la iglesia y los obispos de México llaman a no olvidar estos lamentables hechos, ni tampoco las demás ejecuciones que han privado de la vida en forma arbitraria a miles de personas.
Este clamor y llamado es como un grito de esperanza de que la muerte no tiene la última palabra, porque justamente es en la iglesia católica en donde la esperanza de la resurrección resplandece en cada vida buena honrada y pacífica de millones de personas que habitan en México en la región del Bajío que luchan por la reconciliación y la paz entre todos.



