De la población privada de la liberad bajo procesos penales o sentencias condenatorias, en el año transcurrido de julio de 2020 a junio del 2021, está compuesta principalmente por trabajadores y solo el 2.1% refirió haberse dedicado a actividades ilegales antes de su detención, mientras el resto refirió actividades lícitas; el 1.8% señaló que trabajaba en la función pública.
Así lo refleja la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (ENPOL 2021) publicada recientemente por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) que analizó una muestra de la población carcelaria del país en 52 centros penitenciarios.
Según la misa, de la población encuestada, el 93% refirió haber tenido una ocupación entre las clasificadas nueve categorías que implican ocupaciones lícitas. Solo el 2.1% de esa población refirió que antes de su detención y encarcelamiento se ocupaba en actividades ilícitas. Por otra parte, el 1.8% manifestó haber sido funcionario público antes de su detención.
El resto de la población refiere haber sido profesionista, o haber desempeñado diferentes ocupaciones:
El 23.1% dijo haberse estado desempeñando antes de su detención como trabajador artesanal; el 17% dijo que era comerciante o empleado de ventas; el 13.8% operador de maquinaria industrial.
El 13.3% dijo haberse desempeñando como trabajador de actividades elementales o de apoyo (una clasificación que no explicita dichas actividades). El 10.4% refirió que antes de su detención se dedicaba a servicios personales o vigilancia, entre los que incluye trabajos domésticos. Se desempeñaban como profesionistas o técnicos antes de su detención el 8.9%. Eran trabajadores de actividades agrícolas o ganaderas el 8.1% y trabajaban como auxiliar administrativo el 1.4%, según la misma encuesta.



