Todos los leoneses conocen a los Mártires del 2 de enero, así como los festejos en su honor. Lo que muchos desconocen es que un día después, el 3 de enero, se conmemora a “otros” mártires, que tuvieron una importante participación durante el conflicto conocido como la Guerra Cristera.
Un monumento para honrar a estos personajes de la historia leonesa, se encuentra en la calle Palo Cuarto, en el tradicional barrio de El Coecillo. Basta con caminar todo derecho por la calle Acapulco, y esta se convertirá en la Palo Cuarto. Justo en un jardín está la cruz que representa el homenaje. Este año, en plena pandemia, ocurrió lo que ocurre con muchas ceremonias: sin gente, pero con mucha “sana distancia”.
Sobre el papel de la capital del calzado en la historia de México se ha dicho, homenajeado y escrito mucho. Uno de los libros más relevantes es “León Cristero” de José Pérez. Allí destaca el papel y la participación de la ciudad, así como muchos de sus habitantes.
Sobre el conflicto, el libro “Llegar a ser” de Carlos Arturo Navarro, apunta: “En 1927 y 1928. En este último año fueron ejecutados varios jóvenes cristeros que intentaron sublevarse. Con motivo del conflicto religioso, hubo combates en Duarte, Lagunillas y otros lugares. También durante esos dos años, el General Daniel Sánchez, quien se enfrentaba a los cristeros del Bajío y de Los Altos, sembró el terror por sus frecuentes atropellos, llegando hasta fusilar a sacerdotes y a laicos”.
