Este 10 de agosto se celebra el 157 aniversario de la Batalla de Silao, la cual marcó una pauta importante durante la Guerra de Reforma (1858-1860).
Según dato históricos, en el año de 1860 en territorios del municipio se enfrentaron soldados del ejército liberal comandados por los generales Jesús González Ortega e Ignacio Zaragoza en contra de las fuerzas del también general Miguel Miramón.
Se sumaron habitantes del poblado, quienes con palos y piedras se iban en contra de los uniformados.
Resultaron victoriosos los liberales, pues Miramón, confiado al ser invicto, presumió la victoria antes de tenerla. Movió sus tropas a Silao donde estaban reunidas las divisiones constitucionalistas.
El General logró escapar. Sus solados habían huido envueltos en pánico abandonando su artillería.
LETRAS
González Ortega rindió su parte:
“Después de un reñido combate en el que ha corrido con profusión las sangres mexicana, ha sido derrotado completamente D. Miguel Miramón por las fuerzas de mi mando, dejando en mi poder su inmenso tren de artillería, sus armas, sus municiones, las banderas de sus cuerpos y centenares de prisioneros, inclusos en éstos algunos generales y multitud de jefes y oficiales. El combate comenzó al romper el alba y concluyó a las ocho y nueve minutos de la mañana”.
Por el contrario, Miguel Miramón dijo a su ministro de guerra que la artillería liberal, servida por artilleros norteamericanos, había ganado la batalla.
Los liberales se instalaron en Silao, Querétaro, Guanajuato y Celaya. Estos hechos fueron clave para la derrota del partido liberal frente al partido conservador.
TRIUNFO
Por este importante triunfo el 12 de julio de 1861 el municipio fue elevado a la categoría de ciudad, con el nombre que hoy ostenta, Silao de la Victoria.
Después de tres años de guerra civil, las fuerzas liberales pelearían el 22 de diciembre de 1860 la última batalla formal del conflicto, la Batalla de Calpulalpam de San Miguel de la Victoria en Jilotepec, Estado de México.
