
Explicó que esos recursos que son enviados directamente desde la Federación se utilizan para la adquisición de material y equipo, así como en labores de capacitación y actualización de los integrantes de los cuerpos de seguridad pública.
Sólo en lo que va de este año, 17 municipios del Estado, incluida esta ciudad Capital accedieron a recursos de este programa por un monto de 215 millones, cantidad de la que ya no podrán disponer en 2021.
“La falta de recursos del Fortaseg es algo que va a afectar porque se invierten en la compra de material y equipo, además de capacitación y actualización de los elementos” dijo Ugalde García.
Señaló que, pese a todo, se cuenta con el respaldo de autoridades del Gobierno del Estado, como el caso del Cumplimiento de los Compromisos en materia de seguridad, donde hace unos días lograron obtener apoyos por un monto de 429 mil pesos.
“Hace unos días por medio del Cumplimiento de los Compromisos en Materia de Seguridad logramos un apoyo estatal de 429 mil 522 pesos para fortalecer a la dependencia y los elementos” afirmó.
Ugalde García consideró que, como todos los rubros, la seguridad requiere de una inversión que atienda las principales necesidades y carencias en la materia, sólo que autoridades federales han decidido cancelar el Fortaseg.
En el caso de la ciudad de Guanajuato apuntó que debido a su condición geográfica, las labores de seguridad y vigilancia son de lo más complicado, pues se tiene que acceder a zonas con vialidades llenas de pendientes y desniveles.
Recordó que la vida útil de las unidades que funcionan como patrullas también es un factor a considerar, debido a que sufren un mayor desgaste y en menor tiempo que en otras ciudades del Estado.
“Las unidades son las que sufren un mayor deterioro porque siempre están en servicio y muchos de esos recursos se invirtieron en la compra de autos parta destinarlos a patrullas”, aseguró.
El funcionario apuntó que también tienen la alternativa de recurrir al apoyo de empresarios de la localidad, como ocurrió hace algunos años, donde con el respaldo de la iniciativa privada, se procedió a la puesta en marcha de la policía turística, la cual en sus primeros años operó con el apoyo de algunas empresas.