
A continuación se recuerda la historia, ocurrida un mes como este, pero de 1927.
La historia ha dado la vuelta al mundo, y es conocida, sobre todo, por aquellos que profesan la religión católica. Información al respecto se destaca en la página “Catholic.Net” donde se menciona el preludio de los hechos:
“Los jóvenes de la ACJM (Asociación Católica de la Juventud Mexicana) contaban en León con uno de sus baluartes nacionales para defender los derechos del pueblo católico a expresar libremente su fe religiosa. José Valencia Gallardo, uno de los jóvenes católicos con mayor liderazgo, y sus compañeros fundaron en León un periódico popular al que dieron el nombre de “La Voz del Pueblo”, donde denunciaban los múltiples atropellos que se hacían contra la Iglesia, contra los obispos y sacerdotes y contra la libertad de los fieles en diversas partes de la República”.
Para enero de 1927 el problema Iglesia vs. Estado estaba candente. Los leoneses José Valencia Gallardo, Salvador Vargas, Ezequiel Gómez, Nicolás Navarro, Agustín Ríos y José Gasca tenían un plan muy claro: realizar un boicot contra el gobierno que era lo que hoy en día llamaríamos una resistencia pacífica… y que no obtuvo el éxito esperado. Por eso Valencia y sus amigos tomaron cartas en el asunto de manera activa.
Como era de esperarse, fueron detenidos y fusilados una mañana como ayer, pero de 1927. El estruendo de los disparos conmocionó a la ciudadanía panza verde. Hoy en día se les recuerda justamente en el Barrio del Coecillo, donde hay una cruz a su nombre en la calle Palo Cuarto.