
El único punto habilitado en dónde se estuvo aplicando esta vacuna de refuerzo de la farmacéutica AstraZeneca fue Outlet Mulza que, si bien por momentos tenía una fila de más de 20 personas, los trabajadores del sector salud tardaban en inmunizarse aproximadamente de 15 a 25 minutos, pues fluían de buena manera.
El proceso fue sumamente ágil y mucho mejor que cuando algunos tuvieron que batallar y viajar hasta otras ciudades como Irapuato para conseguir su segunda dosis, tal como le pasó a Andrea Rodríguez, quien recordó que conseguir completar su esquema de Pfizer si fue mucho más complicado y ahora se siente mucho más tranquila y hasta privilegiada de poder contar con 3 vacunas contra esta enfermedad.
Ella estuvo acompañada de sus dos compañeras de trabajo, Claudia Espinoza y Alejandra, quienes laboran en una clínica dermatológica y está en contacto con diversas personas.
Relataron que no han bajado la guardia y están en contacto con todo tipo de personas, por lo que el cuidado y los protocolos como el uso correcto de cubrebocas, caretas, desinfección y sanitización de las diversas áreas con cada clientes es algo que hasta el día de hoy se sigue llevando a cabo.
“Estar protegidos ya es algo bueno pero no es sinónimo de bajar la guardia”, señaló Alejandra.
Sobre el nuevo repunte que se vive de coronavirus, consideraron que es por las personas que no se cuidan, “piensan que es normal, ven semáforo verde y piensan que ya todo es normal, que todo está bien y no debería ser así”.
A pesar de estar vacunados, hicieron un llamado a la ciudadanía a seguir cuidándose, incluso si ya fueron inmunizados por tercera vez.
De acuerdo con la información de la Secretaría de Salud al cierre de esta edición, ayer era el único día para que las personas de hospitales y clínicas privadas pudieran vacunarse contra coronavirus con su tercera dosis de refuerzo.
Esto debido a que desde el viernes se estuvo vacunando a personas de la Secretaría de Salud Pública.
Este diario estuvo presente en este punto de vacunación de Outlet Mulza y pudo observar cómo continuaban con la aplicación de las dosis de refuerzo también para grupos vulnerables como los adultos mayores de 60 años.