El gobierno del estado, a través de la Secretaría de Derechos Humanos, organizó la Semana Estatal de la Lengua Materna como parte de sus esfuerzos para colocar a las lenguas indígenas en el centro de la vida pública con lo que se busca reafirmar el carácter pluricultural del estado.
“En alineación con el llamado de la UNESCO en el marco del Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas (2022–2032), la gobernadora Libia Denisse nos instruyó en la Secretaría de Derechos Humanos a impulsar acciones concretas de revitalización lingüística que trascendieron lo simbólico para convertirse en compromisos institucionales y comunitarios”, aseguró Liz Alejandra Esparza Frausto, titular de la citada dependencia.
Precisamente este sábado concluye la Semana Estatal de la Lengua Materna en la que se sucedieron una serie de eventos conmemorativos en los 13 municipios guanajuatenses que cuentan con presencia de pueblos originarios.
Con esto se trabajó en el fortalecimiento del “derecho colectivo a la identidad cultural, la libre determinación y la no discriminación”
Precisamente este sábado se conmemora el Día Internacional de la Lengua Materna, fecha que la UNESCO señaló para reconocer lo importante que para la humanidad resulta preservar la diversidad lingüística y cultural en el mundo.
Con esta celebración se busca además promover la diversidad lingüística y cultural y el multilingüismo por lo que esta semana resultó un buen ejercicio para resaltar la importancia de preservar y promover las lenguas maternas.
Participaron en las celebraciones sitios emblemáticos como la Plaza Principal de la Comunidad de Morales, en Comonfort; la Escuela Enrique Rebsamen, en Jalpilla, Comonfort; la telesecundaria 67 en San Bartolomé Aguas Calientes, en Apaseo el Alto; la primaria Cuauhtémoc en Suchitlán, de Villagrán; la Casa de los Chichimecas en Misión de Chichimecas, San Luis de la Paz; la comunidad Cieneguilla, en Tierra Blanca; la biblioteca Miguel Hidalgo, en Dolores Hidalgo; la comunidad San José de Aráceo, en Valle de Santiago y San Isidro de Bandita, en San Miguel de Allende.
